sábado, 23 de enero de 2010

¡Atención: Muy importante leer!

Este asunto es de vital IMPORTACIA. Según un estudio que se ha hecho público esta semana, “las rubias son más agresivas”. Un grupo de investigadores de la Universidad de California y la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, analizaron a un total de 156 estudiantes, y llegaron a la conclusión de que las mujeres con este color de pelo (tanto de forma natural como teñidas) se sienten «con más derecho que otras mujeres», aunque lo sorprendente es comprobar «lo guerreras que son en comparación con el resto de chicas”. Ahí es nada.

El tema es de máxima SERIEDAD. Las autoridades recomiendan encarecidamente al lector que siga los siguientes pasos si no quiere que su vida peligre. Avisados están:


1- Si tiene en este momento a una rubia a menos de 100 metros de usted, no haga movimientos bruscos que puedan alertarla. Siga tranquilo/a delante del monitor y vigile detenidamente sus movimientos.

2- ¿Tiene usted una novia, esposa, hermana, madre o amiga con este color de pelo? Peligro. Tiene un gran problema. Debe ser consciente de ello. Nunca les de la espalda y esconda todos los productos que puedan ser utilizados por la malvada rubia para asesinarlo cruelmente (véase tijeras, navajas, cuchillos, peines… incluso cacerolas…)

3- Compruebe que ninguna de estas mujeres puedan acceder a su dormitorio mientras duerme. Numerosos estudios realizados por científicos muy informados han demostrado que el ya bautizado como “síndrome de la mujer rubia” se manifiesta en la mayoría de ocasiones a partir de las 10 de la noche. Durante el transcurso de esta patología usted puede ser victima de un brutal apuñalamiento mientras descansa placidamente.

4- Máxima precaución cuando salga de su domicilio. No olvide que mientras se dispone a cruzar tranquilamente un paso de peatones, puede ser embestido por algún automóvil conducido por una mujer de este color de pelo. Tenga también especial cuidado cuando camine por la acera; Nos han llegado informaciones de que algunas de estas féminas poseídas por el ya famoso síndrome, se agolpan en los balcones provistas de macetas gigantes con las que asesinar de “un mazetazo” a los inocentes viandantes.

5- Según el estudio, el síndrome afecta también a las teñidas. Así que si descubre que alguna mujer de su entorno cercano pretende teñirse de rubia, disuádala a la fuerza. Si no puede, llame a los cuerpos de seguridad del estado para informar del peligro. Recuerde: La vida de muchas personas está en juego.




jueves, 14 de enero de 2010

Mujeres y hombres y viceversa

He estado unos días en Murcia, de “investigación”. Sí, la historia es que estoy matriculado en la licenciatura de Periodismo en la Universidad de Murcia, pero como vivo a casi 200 kilómetros de distancia nunca había ido a clase.

Así que, como andaba muy perdido con la carrera, decidí hacer acto de presencia en la facultad. El domingo me instalé en el piso de dos solidarios amigos, en pleno centro de Murcia, y desde esta “base de operaciones” fui a clase el lunes y el martes.

La “movida” fue importante cuando a media mañana del lunes me presenté en el campus universitario donde estaba mi facultad. La verdad es que ni sabia donde estaba ésta, ni donde se situaba mi clase, ni que horarios tenia mi carrera, ni por supuesto conocía a mis profesores y compañeros de clase… así que mi “modus operandi” fue el siguiente: Interrogar a todo “ser vivo” que anduviera por la zona.

Tras dos horas de “paseo” dando vueltas perdido por el campus y los pasillos de la facultad, y después de haber preguntado a medio centenar de personas (lo que me permitió constatar lo amables que son los murcianos) conseguí el objetivo: Llegar puntual a clase de una asignatura de la que estaba matriculado. Una vez allí, lo primero que me llamó la atención fueron mis compañeros de clase, o mejor dicho “compañeras”: Más del 80 por cierto (sin exagerar) eran chicas… hasta el extremo de parecer aquello casi una clase de “Magisterio infantil” ó “Enfermería”.

Tres horas después volví a “mi base de operaciones”, y allí comí en compañía nuevamente de mis dos amigos. En plena comida, contando anécdotas de mi “mañana”, les conté lo de mis “compañeras” y así surgió uno de nuestros clásicos debates: ¿Hay carreras de hombres, y carreras de mujeres?… ¿existen diferencias cerebrales entre los dos sexos?… ó ¿todo se reduce una cuestión cultural?

En fin, lo cierto es que esta cuestión la he discutido cientos de veces con otras personas, incluso la he planteado en varias ocasiones en este mismo blog. Y la verdad es que seria absurdo negar que es un tema complejo, más ahora, con todo ese culto a “lo políticamente correcto” y con toda la discusión acerca de la igualdad de género.

En este momento de mi vida, mi opinión es la siguiente; Por supuesto, que hay muchas diferencias que son culturales, que están relacionadas con la educación diferenciada que se les da a unos y a otros. Llegados a este punto, seguro que se les viene a la cabeza lo de la habitación del niño pintada de azul y la de la niña de rosa, o eso de los coches para ellos, y las muñecas para ellas…

... Pero, en mi humilde opinión, lo innato creo que juega un papel importante. Porque las diferencias entre nosotros no se limitan solo a los órganos sexuales, o a nuestras distintas condiciones físicas… sino que pienso que hay más diferencias… y eso no nos hace mejores a unos ó a otros, sino simplemente diferentes. Que seamos distintos, no quiere decir que no tengamos que tener los mismos derechos. Lo uno no quita lo otro.

En este sentido, ayer cuando llegué a mi casa, me puse a buscar que decían al respecto los científicos. Y eso que yo con la ciencia soy un tanto escéptico, harto de estos supuestos eruditos que lo saben todo, que juegan a ser dioses.

Lo cierto es que Eduardo Punset, polifacético divulgador científico español, afirma que “El cerebro tiene sexo” y que “hay investigaciones que dan un paso más allá y encuentran un componente biológico, incluso genético, que hace que el cerebro tenga un sexo específico”.

Punset también dice que el consenso científico en torno a la diferencia entre mujeres y hombres “se inclina por una interacción entre la cultura y la biología: Sería absurdo negar el impacto cultural, pero tampoco debe olvidarse lo innato”.

Este divulgador va más allá incluso y afirma que ”los científicos han encontrado pruebas de que las diferencias están presentes desde el nacimiento del bebé”; Veinticuatro horas después del parto -cuando no ha habido tiempo para que impacte la cultura-, ya se han encontrado respuestas distintas a ciertos estímulos. Si se les colocaba en el campo de visión una cara humana y un móvil mecánico, la mayoría de los niños varones optaba por fijar la atención en el móvil, mientras que las niñas tendían a mirar la cara.

Para acabar dejo una imagen cómica acerca de los estereotipos clásicos “hombres vs mujeres”. En fin, el debate esta abierto; ¿Qué opinan ustedes? Espero sus comentarios.


sábado, 9 de enero de 2010

El pequeño grumete...

…Y el grumete se movía violentamente, jugaba con las sabanas mientras aguardaba que el Señor Morfeo le dominara. Pero parecía, que el duelo era desigual, que algo no estaba bien… y en la cabeza del joven se sucedían a gran velocidad miles de pensamientos.

Le daba vueltas a la conversación que había tenido con dos viejos amigos; Que mágicos eran los viejos tiempos; los días de vino caro, de maravillosos cuentos, grandes batallas, increíbles hazañas… aquellos en los que el agua sabía a vino, y el vino a elixir… y parecía que no era tan difícil multiplicar panes y peces…. y que los sueños llamaran a su puerta.

Era una de esas noches frías… en las que las farolas parecían no querer encenderse, en las que los viejos gatos intentaban resguardarse del frío como podían, en las que las sombras huían de sus dueños… mientras que las estrellas no se atrevían a salir…

El amanecer parecía mas lejano que nunca, porque el sol, rumoreaban los viejos del lugar; había huido muy lejos de allí… lo suficiente para que nadie lo encontrara, o eso decían. Era una situación curiosa; algo así como si un director de orquesta, asustado por lo mucho que desafinan sus músicos, hubiera echado a correr…

Y el joven aprendiz de marinero, enfrascado en sus dulces recuerdos, inquieto, nervioso… decidió levantarse. Fue a la "cocina" a beber un vaso de agua. Mientras mataba su sed, no podía dejar de pensar en su particular malecón de las horas perdidas y en encontrar la llave del baúl de los sueños oxidados.

Y eso a pesar de que algunos afirmaran que esa llave en realidad no existía; Decían que solo se trataba de un recuerdo vago de algo que nunca había sucedido, de alguna extraña especie de ilusión de esas que uno tiene cuando es muy niño.

La única luz que se divisaba en cielo, era la de los relámpagos… pero estos parecían ya viejos… como si no tuvieran la energía de antaño, y no fueran capaces de iluminar las caras de los pocos gatos que buscaban cobijo en esa oscura noche de invierno. Y tampoco tenían ya el suficiente brío para iluminar los castillos de cajas de cartón que levantaron un día sus dueños.

Malos tiempos para los buscadores de oro, para los humildes marineros… que no eran capaces de atisbar ningún faro, y ahora se preguntaban en silencio si quizás no hubiera sido mejor haber vuelto hace mucho tiempo al muelle desde donde zarparon… o ni tan siquiera haber empezado la travesía, y así, más cómodos, ver como eran otros los que naufragaban. Quizás el barco no era tan grande como pensaban cuando zarparon… más ahora, que todo parecía más grande, que los charcos se habían convertido en mares, y los mares se habían transformado en inmensos océanos….

Y el muchacho seguía allí, recordando los días de vinos y rosas, pensando en que todo era incertidumbre… nada estaba claro en esa extraña noche de tormenta en alta mar. Qué lejos quedaba ese puerto desde donde había partido… y a saber si encontraría algún día unos nobles marineros que le ayudasen a izar la vela…

En fin, era hora de volver a la cama. Y de soñar con preciosas princesas y extraordinarios magos inmortales. De imaginar como seria la resaca de los sueños. Quizás al día siguiente el sol brillara más alto que nunca en alta mar. Nunca se sabe que depara el mañana… Con esa esperanza se acostaba el grumete.

martes, 29 de diciembre de 2009

Las increíbles aventuras de la bombilla que aprendió a escribir...

Hoy es uno de esos días en los que ante la proximidad del fin de año, uno hace balance de cómo le fue. Es entonces cuando el viejo peregrino hace memoria de los senderos caminados, de los pueblos que ha visitado, de los hostales donde ha reposado.

Y las emociones se funden, los recuerdos le visitan, y las ilusiones y esperanzas tocan a su puerta. Pero el peregrino, por encima de todo, se pregunta que le deparará el camino en este año que entra; si visitará verdes bosques, hermosos pueblos, preciosos riachuelos, o por el contrario… solo le esperará un interminable desierto, días de truenos y tormentas, y muchas noches de mal dormir.

El año 2009 ha sido el año en que Obama fue presidente de los Estados Unidos, en el que España literalmente se paró, en que el rey del Pop murió. Y también, para mí, fue el año en el que una pequeña e insignificante bombilla se perdió, y vivió las más increíbles aventuras, y aprendió a escribir… y esta misma bombilla de la que les hablo, me ha comentado en secreto que espera poder seguir charlataneando en este año nuevo que nace… y que la sigan leyendo.

Confía en poder seguir hablando de lo nuevo y de lo viejo, de lugares comunes, de noches en las se hizo el milagro y salió el sol. Porque dice que aunque parezca muchas veces que la escalera que colocamos para llegar a las estrellas se va a caer sobre nosotros… ó aunque nos sintamos como una de esas viejas guitarras que siempre suenan desafinadas como tratando de llamar la atención...buscando un buen músico que la sepa tocar, al fin y al cabo, y a pesar de todo… es muy alentador poder seguir navegando por la vida un año más; y así poder compartir experiencias y barco con tantas bombillas.

En el 2010 sospecho que la bombilla perdida seguirá soñando de noche y durmiendo de día, conversando con el reloj para tratar de convencerle de que deje de correr, mirando el techo de su habitación intentando adivinar a que tipo de extraña fiesta la invitaron cuando la trajeron a este mundo, maldiciendo lo que pudo ser y no fue… lo que tendría que ser y no es.

Y la bombilla perdida seguirá escribiendo, porque… “ya que aprendió...”, y hablará de todas esas cosas. Y también de muchos personajes; Del estudiante que no amaba las mañanas, del zapatero que quiso calzar a Cenicienta y nunca la encontró, del niño que se olvidó de jugar, del hombre que atracó a la vida, de la estrella que se cansó de brillar, del vagabundo que conoció a Helena de Troya, y de otros tantos… que aún están por aparecer… que aún están por llegar…

En definitiva, esa bombilla esta contenta. Y solo piensa en que algún día, dentro de muchos y mucho años, cuando tenga descendencia… les dirá aquello de “mirar hijos, esto es lo que escribí cuando era joven” y “esta era la entrada en la que hablaba de vosotros”; la historia de cómo una pequeña bombilla hizo un blog, la entrada que quería ser verso pero se tuvo que conformar con ser prosa, la entrada que Felicitaba el año 2010 a todas las bombillas que iluminaban su mundo…

Yo solo se la he robado para compartirla con ustedes antes de tiempo, para que la puedan leer en la soledad de sus casas, en el silencio de sus pantallas de ordenador. Prométanme que no se lo contaran. No me lo perdonaría nunca.

Solo queda añadir pues; ¡Feliz 2010, queridas bombillas!

viernes, 25 de diciembre de 2009

“Conversaciones de humo y cervezas” (Vol. 2: Especial Navidad)

- Es distinto… ¡no lo ves! Tenemos diferentes roles. Por un lado estamos nosotros; Somos cazadores. Salimos con nuestra escopeta, apuntamos y disparamos. Como John Wayne, como Clint Eastwood… esa es nuestra esencia. Por otro, están ellas: Se arreglan, se pitan, revolotean… y se toman un malibú con piña… aguardando a que el macho Alfa de turno les dispare. Esa es la diferencia: Nosotros salimos a cazar, ellas a pescar. Nos es lo mismo. Son dos conceptos opuestos.

- Bueno, muy interesante...pero… ¿Tú crees que hay vida después de la muerte?

- ¿Pero a ti que te pasa?... Te cuento mi fabulosa teoría acerca del cortejo macho- hembra, y me vienes con estas. Joder, como te ha sentado la Nochebuena… que pasa… que tu suegra te ha vuelto a regalar un pijama, como todos los años por cierto…

- ¡No me hables de mi suegra! Además… yo solo quería proponer un debate interesante, subnormal.

- Ya. Y ahora encima, si paso de tu historia me vendrás con que soy un tipo superficial porque solo hablo de tías y de borracheras…

- Tranquilízate. Vamos a ver… tus historias son interesantes. Pero ayer mientras estaba en la cama me dije: "Que más dará todo. Si algún día nos moriremos, y seremos pasto de los gusanos y todo lo que quedara de nosotros serán unos simples huesos". Tío, ese es nuestro futuro…

- La verdad es que tu concepto del “espíritu navideño” es un tanto curioso: Hoy me vienes con que “nada es importante”. Te veo positivo. Suicidémonos pues, es una buena manera de celebrar la navidad. Total, que más dará, si todos nos desintegraremos tarde o temprano…

- A ver, yo solo planteo el tema. Pero yo que sé… igual hay algo más. Piensa en esto; Todas las civilizaciones que han existido, incluso muchas sin estar en contacto entre sí, han creído o se han planteado si había algo… si pudiera existir algo así como el alma, la vida después de la muerte, y todas esas cosas…

- Te veo profundo hoy… vaya, como te ha sentado la cenita con las gambas y la suegra…

- ¡Y dale con la suegra! Yo solo reflexiono… porque ahora con todo el rollo de la ciencia… nos lo dan “todo hecho”: que si el Bing Bang, que si venimos del mono, que si el universo es infinito…y nosotros tan tranquilos… como si la idea de infinito fuera tan normal. Pues vale, mi coche es rojo y el universo es infinito. Y tan normal.

- ¿A dónde quieres llegar?

- A que yo creo que tanto la idea de infinito, como la de que hay vida después de la muerte… son igual de difíciles de comprender, de imaginar, de razonar… igual de disparatadas…

- Madre mía ¿tu que has fumado hoy?

- Sabes que hace meses que no fumo de eso. Solo digo que veo más razonable, por ejemplo, la idea de que nuestro cuerpo sea solo un recipiente, o que nos reencarnemos o algo así… a que el universo sea infinito. Lo del cielo no lo veo tan claro…porque imagínate…menudo caos de cielo con tanta alma; Sería peor que la rebajas de “El Corte Inglés”, que el centro de Madrid en plena hora punta… no se, tendrían que haber semáforos… y hasta policía que regulara el trafico... y además… imagínate que te tocara el alma de tu suegra alado… ¡morirte para esto! Para estar condenado a vivir junto a ella toda la eternidad…

- En conclusión… ¿Qué vas a hacer con tu vida mientras esperas que la muerte te llegue?

- Pues he pensado en atracar a alguien próximamente.

- ¡Pero que dices! Tu estas pirao…

- No, lo digo totalmente es serio; Pero no lo haría por el dinero… sino por la experiencia…

- ¿Pero tu te estas oyendo?

- En serio, creo que puede ser una experiencia interesante. ¿No te interesa saber como se siente un atracador mientras roba a su inocente victima? Piénsalo. Es una oportunidad de estar en el otro lado. Es una idea que me parece fascinante.

- Pretendes decirme que atracar, por ejemplo, a una inocente chiquilla que se dispone a ir a la universidad… y que lleva en el bolsillo los 20 euros con los que va a pasar todo una semana… es una experiencia necesaria y fascinante. ¿Y como la vas a atracar? Vestido con tu polo de marca y tus zapatillas de 100 euros…

- Verás, yo creo que si la hipotética victima supiera porqué lo hago, me comprendería; Se daría cuenta de que está contribuyendo a enriquecer culturalmente a otra persona, porque las experiencias son “cultura”. Además… ¿no se sube la gente a una montaña rusa para vivir una experiencia? Pues esto es lo mismo…

- Menudo concepto cultural tienes. Entonces, para ti, atracar a alguien es como leer un libro… ¿no?

- Hombre, es distinto… yo solo digo que “cultura” es un concepto amplio: No solo engloba leer libros, ver películas, ir al teatro…también es conocer gente, vivir experiencia nuevas; como, por ejemplo, atracar a alguien… y si tan mal te parece… luego, después… puedes devolverle las cosas…

- Bueno tío, me tengo que ir, que me llama mi novia. Y a ver si dejas de divagar tanto. ¡Ah!… y ¡Feliz Navidad!... que hoy es 25 de diciembre…

- Es verdad, vaya cabeza la mía… ¡Feliz Navidad!

jueves, 24 de diciembre de 2009

"Cine y mafia: Crónica de una historia de amor"

Hace dos días volví a visionar la notable película “Uno de los nuestros”, dirigida por Martin Scorsese. La verdad es que es increíble la cantidad de buenos films que se han hecho sobre la mafia. A bote pronto me vienen a la mente unos cuantos: Sin ir más lejos la película que he citado anteriormente o también “Casino” del mismo director, la saga “El Padrino” de Coppola, “Scarface” o “Los intocables de Elliot Ness” ambas de Brian de Palma, “Muerte entre las flores” de Joel Coen, “Camino a la Perdición” de Sam Mendes, “Promesas del este” de Cronenberg, "American Gangster" de Ridley Scott…

Y es que en el séptimo arte hemos visto mil historias acerca de la mafia italo-americana, irlandesa, rusa… Y la verdad es que resulta sorprendente comprobar como un mundo tan feo y tenebroso en la vida real, se convierte en fascinante en su paso a la gran pantalla.

Después de ver la película de Scorsesse me puse a investigar en la red sobre la historia real narrada en el film y también acerca de distintas historia del “hampa”; Y buscando en Internet, he encontrado un par de documentos interesantes:

- Por un lado, el decálogo de "principios" (difícilmente creo que lo cumpla algún mafioso) que encontró hace un par de años la policía en el escondite de Salvatore Lo Piccolo, unos de los “Padrinos” más poderosos de la Cosa Nostra.


1- Prohibido prestar dinero directamente a un amigo. Si es necesario hay que hacerlo a través de una tercera persona
2- No desearás a la mujer del prójimo.
3- Prohibida cualquier tipo de relación con la policía.
4- El verdadero hombre de honor no se dejará ver por bares y círculos sociales.
5- Estar disponible en cualquier momento, incluso si tu mujer está a punto de parir.
6- Hay que ser siempre puntual y respetar todas las citas
7- Respeto a la esposa
8- Decir la verdad siempre ante cualquier situación.
9- Se puede matar, extorsionar y traficar; pero nunca robar el dinero de otras personas o de otras familias.
10- Queda prohibida la pertenencia a la familia a aquellos hombres que tengan parientes cercanos en los cuerpos de seguridad del estado, a aquellos que hayan traicionado a su mujer y a los que no tengan buen comportamiento ni valores morales.


- Por otro, un video en el que el protagonista real de “Uno de los nuestros”, Henry Hill, narra algunas “anécdotas” de su vida.

sábado, 5 de diciembre de 2009

"Conversaciones de humo y cervezas" (Vol. 1)

La “bombilla perdida”, por encima de todo, es una oda a la amistad, a las “historias pequeñas”, a lo cotidiano. Y es por eso, que he decidido revitalizar esta bitácora con “Conversaciones de humo y cerveza”; un nuevo formato que se basa en conversaciones que nunca existieron… o tal vez si, quien sabe. Aquí vamos a encontrar diálogos de bar; ficticios, rápidos, ligeros, desenfadados… además de personajes imaginarios como Mr Bombilla (que aparece en la foto) o alguno otro, que darán rienda suelta a su singular verborrea. Espero que les guste:



- ¿Qué dices tío? ¿Te has vuelto loco?

- Que no, se de lo que hablo. Mira, yo también me he pasado toda la vida pensando que era mejor tener un crío… que una cría… pero he cambiado de opinión… lo he pensado mejor…

- Joder, no me creo lo que estoy oyendo…

- Si tío, antes me decía, joder… vaya cruz aguantar a una hija de 15 años… ¡Debe ser lo más parecido al infierno en la tierra!… pero ahora lo veo con más perspectiva; Vale, será una jodida tortura china… pero merece la pena, es el peaje que hay que pagar; Es verdad que “la edad del pavo” de un crío es mucho más suave, pero a cambio, en tu rol de padre, tienes más preocupaciones en el futuro; qué si se mete drogas, qué si va a 200 por la autopista, qué si no estudia…

- Comparar la adolescencia de un tío con la de una tía, es como comparar un resfriado con la gripe A... Además… ¿que quieres decir? ¿Qué los hombres no somos personas de provecho…?

- No, no es eso… bueno un poco sí. A mi también me hacia ilusión eso de enseñarle a jugar a futbol, y a afeitarse… y todas esas cosas... Pero solo digo que si tienes una cría, tienes menos preocupaciones. Por qué… ¿cuantas mujeres hay drogadictas? ¿Y cuantas son malas estudiantes? Pocas. Es un dato objetivo, mira a tu alrededor… mira las estadísticas ¿Quién sacaba las mejores notas de tu clase en el colegio? Y acuérdate cuando hablabas con alguna justo antes de un jodido examen, ¡pero si se sabían de memoria hasta el índice del temario!... ¿Te acuerdas cuando te decían que no habían podido dormir por los nervios del examen?… vale, nosotros tampoco habíamos pegado ojo… ¡pero por que nos habiamos ido "de birras" la noche anterior!… Es distinto; Son más responsables, admítelo. Por eso quiero tener una cría. Menos disgustos….

- Si, si… más responsables y todo lo que tu digas… pero que pasará cuando griten por los “Jonas Brothers” de turno, que harás… imagínate lo que es eso, no tío… no quiero vivir esa pesadilla…

- Pero eso es mal menor… piénsalo… vale, esos años son muy jodidos… que si los “cojones Brothers”, que si ver a tu cría disfrazada con ropa tres tallas más pequeña enseñando carne a la parrilla, que si 200 euros de factura de móvil al mes gastados en estúpidos mensajes con sus “amiguitas”… pero por lo menos estudiará… será responsable, una persona de provecho, de futuro, yo que sé…

- No estoy de acuerdo… vale, admitamos que según las estadísticas las tías son más responsables, mejores estudiantes, conducen con más cuidado… que no mejor, se drogan menos, hasta se les da mejor los idiomas, pero…que más da todo ese rollo, si luego se deprimen más que nosotros… tienen preocupaciones que nosotros ni conocemos; “Que si ésta me mira mal, que si la ropa no me viene bien porque he engordado medio kilo, que si no tengo dinero para comprarme un bolso que vaya a juego con mis zapatos, que si dicen que soy avariciosa”… tanto rollo con ser una persona de provecho, y luego buscan cualquier excusa para deprimirse…

- Sigo pensando que es mejor tener una cría. Además, las tías viven una media de siete años más que los tíos. Que más quieres. Por eso nosotros nos vemos en la obligación moral de aprovecharlos mejor, de vivir más intensamente, más deprisa…de ser más temerarios, impulsivos… ¡porque se nos va la vida!

- Bueno, es una manera de verlo…

- Hay otra ventaja de tener una niña; las chicas siempre tienen a su padre “idolatrado”… como un ser místico, como una persona digna de admiración, todo el rollo del complejo de Edipo y el psicoanálisis…

- Lo del complejo de Edipo es lo contrario, subnormal… lo que tu dices es el complejo de Electra; Una atracción afectiva de la niña hacia la figura del padre…

- ¡Yo que se tío, déjalo!… que por mucho que discutamos no vamos a llegar a ninguna conclusión… ni vamos a crear ningún manual de instrucciones para entenderlas…

- Por una vez estoy de acuerdo contigo; Pidamos otra cerveza … que tenemos que seguir la discusión de ayer; Entonces… haber... por donde íbamos… en el hipotético caso de que hubiera una guerra nuclear y nosotros dos resultáramos los únicos supervivientes de la “raza masculina” en la tierra… y además tuvieramos el deber y la difícil misión de copular con alguna señorita de buen ver para salvar la especie humana; ¿A quien elegiríamos?... ¿Pilar Rubio? ¿Patricia Conde? ¿Charlize Theron? ¿Scarlett Johansson? ¿Megan Fox? ¿La vecina de alado?...macho… ¡éste si que es un dilema de verdad!

- ...

domingo, 29 de noviembre de 2009

Sobre accidentes y cajas de bombones...

Tenía pensado dedicar esta entrada a un sueño que tuve hace dos días. Ayer mismo por la noche, como no, estaba escribiendo sobre ello. Pero es increíble como la vida se empeña en dictar su propia ley, como si algún extraño guionista se obsesionara en hacer de las suyas, en escribir su propia epopeya… sin importarle demasiado la opinión de sus protagonistas.

Así que por fuerza mayor, me veo obligado a escribir esta entrada. El relato de mi día de hoy, bueno…mejor dicho ayer, porque a estas horas de la madrugada ya es domingo. Un sábado 28 de septiembre me disponía a ir a Alicante. Una hora de cómodo viaje. Tenía que recoger unos apuntes que me prestaba un amigo, y además había quedado para comer con viejos camaradas. Cogí el coche familiar, un Opel Astra de unos diez años de edad.

Y en esas estaba conduciendo. Parecía uno de esos días normales en los que no pasa “nada”, en el buen sentido de la palabra. Pero me equivocaba. La vida me deparaba una de sus extrañas jugarretas, una de sus pesadas bromas, aunque eso si… con final feliz esta vez.

Llevaba 40 minutos de viaje tranquilo cuando en unos escasos segundos todo dio un giro de 180 grados. Y la verdad es que me resulta casi imposible describir en unos pocos vocablos lo que pasó, porque no lo sé ni yo: Solo recuerdo que el coche de delante de mí dio un brusco frenazo mientras miraba yo en el retrovisor el automóvil de atrás…

En ese mismo instante me vi obligado a frenar a fondo para no estamparme contra él, pegando un volantazo, quizás, no sé… pero, lo cierto, es que a partir de aquí solo me acuerdo de la extraña sensación de perder el control de mi coche a 150 kilómetros por hora.

Y serían insuficientes todas las palabras del mundo para describir todo lo que sentí en esos instantes; todo lo que pasó por mi mente durante los segundos que transcurrieron desde que mi viejo Opel derrapó… hasta que acabó empotrado en la mediana de la autopista.

Fueron momentos muy intensos. Dudaría en afirmar si esos segundos pasaron rápido o si se prolongaron eternamente, como si el tiempo quisiese bailar al son de los trompos que realizaba el vehículo. Mientras, el que aquí escribe, pisaba con todas sus fuerzas el freno, angustiado, lleno de congoja… deseoso de poder fabricar una treta con la que burlar su aciago destino…

Pero la maquina seguía bailando, danzando sobre si misma, mientras que el quitamiedos cada vez estaba más cerca… esperando pacientemente a su presa. Y fue en ese preciso momento, en el que este humilde servidor sintió el impacto seco de este invitado a la función. Y solo se le ocurrió cerrar los ojos tan fuerte como pudo, esperando poder volver a abrirlos; mientras sentía el fuerte abrazo del cinturón de seguridad convertido ahora en improvisado ángel de la guarda... mientras parecía que la función llegaba a su fin... mientras recordaba que hace tan solo dos días había rondado la señora de negro de la guadaña por sus sueños…

Y después del fundido en negro, descubrió que la película continuaba, que había una segunda parte, que sus ojos se abrían. Pasaron segundos, quizás minutos, y este charlatán salió de su anciano Opel. Estaba aturdido, no sabia con exactitud donde se encontraba, que había pasado… era como cuando uno se levanta violentamente de la cama conmocionado por uno de esos extraños sueños que no es capaz de reconstruir, de entender… y no sabe si esta en este mundo o en el otro… o quizás en ninguno de los dos.

En ese mismo momento, “El hombre que no amaba las mañanas” descubrió a unos metros, tres coches de policía y un par de ambulancias. Caminó hacia la cuneta en el instante en el que dos extraños se acercaban a preguntarle “si estaba bien”, si “le había pasado algo”. Pero este infame “pobre diablo” solo podía mirar a su viejo “Cadillac solitario”, convertido ahora en un simple amasijo de chatarra… en carne de algún vulgar desguace.

Hoy aprecio más que nunca el ruido que hace “el Señor de la hora” del salón de mi casa cuando pasan los segundos... y eso a pesar de cada reloj de según cada quien tiene diferente hora. Prometo, a partir de ahora, degustar aún más cada instante que se cruza en ese fugaz tiempo que se hace dueño de estas palabras.

Y prometo hacer más caso a la DGT, poner dos pares de ojos más cuando conduzco… porque me gusta la vida, amo esta pequeña aventura, este viaje, esta película…que a veces es un drama, otras una comedia y casi siempre ciencia ficción. Y eso que a veces los inviernos son muy fríos y las noches muy oscuras… como si aquello que algún día soñamos, o imaginamos, pareciera más lejano, como si entre la vida y los sueños hubieran más peldaños que los de unas escaleras que se hubieran montado en el salón de nuestras casas y que llevaran directamente a la luna.

Pero la historia de hoy, a pesar de todo, tiene final feliz. Porque se podría a ver dado miles de combinaciones dignas del "éxodo" de una buena tragedia griega, aquella parte final en la que los Dioses castigan al héroe por su error. Pero aquí estoy, como de costumbre, de madrugada, sano y salvo, “vivito y coleando”. Practicando en esta noche de sábado una de mis aficiones favoritas: la charlatanería.

Después de todo, será verdad aquello que dijo la “Mamá” de Forrest Gump: “La vida es como una caja de bombones, uno nunca sabe lo que le va a tocar”. Buenas noches queridos lectores. Mañana será otro día… a ver que bombón de la caja nos toca a cada uno….

miércoles, 25 de noviembre de 2009

La Diosa inspiración y el hombre que descubrió la respuesta al gran enigma de la ausencia de ventanas en las bibliotecas…

Es curioso el fluir de los días. El discurrir de las horas y minutos. Otra noche en vela en la que dar rienda a mi prosaica charlatanería, en la que escribir en compañía de los programas de televenta que emiten a estas horas y de un extraño intruso que pretende entrar en mi red wifi.

Y otra noche estrellada más aguardando a la Diosa inspiración, a que bajo su amparo pueda dar rienda a mi vacua verborrea. Hoy voy a hablar de las bibliotecas, ese lugar que nosotros los estudiantes conocemos tan bien, porque allí hemos pasado miles de horas intentando estudiar; pretendiendo concentrarnos entre un mar de apuntes, diversas colecciones de fosforescentes, algunos sucedáneos de bebidas energéticas, y unas cuantas señoritas de buen ver. Así que, aprovechando que los exámenes cada día están más cerca, voy a repasar algunas características básicas de toda biblioteca universitaria:

1- “La falta de ventanas que se puedan abrir”: Ayer leí una reflexión muy interesante de un amigo (que inspira y a su vez da titulo a esta entrada). Según sus propias palabras, las bibliotecas universitarias no tienen ventanas “para que la gente no suba al piso más alto en un descuido de su compañero de estudio" y "salten por una de ellas ante el panorama de una larga e infumable tarde de Domingo de estudio”. Profunda y genuina reflexión.

2- “El kit de estudio”: Todo buen estudiante tiene que ir a la biblioteca acompañado de una serie de gadgets (si, si… a lo James Bond…) que conforman el denominado “kit de estudio” y que lo hacen identificable a los ojos del resto de mortales. Entre estos objetos se incluirían unas gafas de pasta (lo que para el agente 007 serían las de visión nocturna), un par de latas de algún sucedáneo de Red bull, entre uno y cinco fosforescentes dependiendo del sexo de su propietario, bastantes apuntes, un bolígrafo y una botella de agua.

3- “Espectáculo de variedades”: En las bibliotecas de la universidad se ofertan diversas “espectáculos” en un completo 3x1. Veamos:

- Servicio de ligoteo: Muy rudimentario aún, triunfa aquí el clásico “papelito”.

- Servicio de pasarela: Por el mismo precio, el estudiante podrá asistir a un completo pase de modelos en el que no faltan estupendas féminas embutidas en ceñidas vestimentas, personajes “carnavalescos”, modernos de última generación... A gusto del espectador…

-Servicio de bufón: Muy interesante, 24 horas de interesante “live show”. Véase aquí; las clásicas caídas, las siempre presentes risas, polémicas estudiantiles, desajustes con maquinas expendedoras, etc.

4- “Tacones”: Por si no fuera suficientemente heroica la titánica misión del sufrido estudiante, éste tiene que enfrentarse a momentos realmente dramáticos que pondrán a prueba su fuerza de voluntad: Me refiero a ese fatídico trance en el que el citado “sufridor profesional”, que por fin ha logrado concentrarse, oye el odioso ruido de los tacones de alguna mujerzuela aspirante a “femme fatale”. Esta situación, deudora del mejor cine del maestro Hitchcock, normalmente produce dos tipos de reacciones diametralmente opuestas: Por un lado, la del público femenino que no podrá resistir la tentación de “poner a caldo” a “ésta” (palabras textuales), y por otra, la de los “espectadores” masculinos, que se verán “moralmente obligados” a abandonar sus estudios con el filantrópico fin de evaluar las “cualidades” de la señorita en cuestión.

5- “Efectos secundarios en el estudio”: Una cuestión fascinante que la ciencia debería tratar más a fondo. Estudiar produce un estado mental alterado así como sensaciones en el organismo francamente sorprendentes. Veamos algunos ejemplos:

- Acaba con el insomnio: Si usted padece este problema haga lo siguiente: Dirija sus ojos a unos apuntes con animo de estudiarlos detenidamente. En unos segundos será testigo de la aparición de bostezos que aumentaran de forma progresiva hasta provocar su total adormecimiento…

- Abre el apetito: ¿Come mal? ¿No tiene hambre? No se preocupe, si empieza a estudiar, a los pocos minutos se verá en la obligación “por fuerza mayor” de parar, debido a un repentino ataque de gula o una sed totalmente insaciable.

- Aumenta el deseo sexual: ¿Lleva dos años intentando seducir a esa preciosa señorita que nunca le hace el más mínimo caso? No se preocupe, llévela a estudiar y verá como sus posibilidades aumentan drásticamente debido a que se desarrolla una especie de “conexión espiritual” entre los compañeros de penurias. De todas formas, este punto es polémico y esta abierto a debate debido a la extraña e indescifrable naturaleza del sexo femenino.

viernes, 20 de noviembre de 2009

Los héroes de "FilmAffinity" y el enigmático guionista de la película de nuestras vidas

  Llevo dos semanas sin escribir aquí. Catorce días de conversaciones mundanas, de vinos baratos, de cervezas sin almas, de corazones fríos y cartones de bingo. La cuenta atrás sigue, y hoy he despistado nuevamente a Doña Pereza para hablar de un par de cosas que dan título a esta entrada.

FilmAffinity es una web en la que he pasado miles de horas, demasiadas diría yo, pero que aún a estas alturas no deja de fascinarme. Wikipedia nos dice que “es un sistema recomendador de cine, con una extensa base de datos donde se encuentra la ficha completa (técnica y artística) de gran cantidad de películas, documentales y series de televisión”

Cada película recibe una puntuación calculada como la media de las puntuaciones recibidas por los usuarios, quienes también pueden publicar sus críticas. Estas últimas pueden ser votadas por los usuarios que las consultan para dar mayor importancia a las que aporten información más relevante sobre las películas.

Este último punto me resulta especialmente apasionante. Aquí el cine pertenece al público, a los espectadores, ya que cualquier persona puede ejercer de crítico improvisado. Y aquí descubrimos críticas fascinantes de auténticos genios anónimos que realizan ésta labor “por amor al arte”. Navegando por este portal, uno de se da cuenta de hasta que punto el cine y las películas forman parte de nuestras vidas.

En filmAffinity podemos encontrar, por ejemplo, el testimonio de “Jabato Jones” que nos cuenta como la película “Trainspotting”, le he acompañado en los momentos más importantes de su vida “La he visto el día de antes de un examen de facultad, del examen del carnet, del examen de oposiciones, con depresión, en estados de euforia, antes de quedar con una jovenzuela o mientras me acicalaba preparando una noche de juerga.” Este buen hombre no duda en afirmar que revisa este film “no sólo porque me encante y me motive o por puro vicio, sino ya por superstición, porque cuando no la he visto antes de un acontecimiento importante luego me ha ido mal”.

O el genial resumen que “Sines Crúpulos” hace de la magistral “Cadena perpetúa; la peli destroza-zapping” como el mismo la llama. “Comienza El Tiempo en el telediario. Buff... Agarro el mando. Recorro las terrestres. Clik! Nada. Clik! Nada. Clik! Nada. Clik! Nada. Clik! Comienzo a recorrer las digitales. Clik! Nada. Clik! Nada. Clik! Nada. Clik! Nada. Clik! Cadena Perpetua. Suelto el mando".

“Bloomsday”, a propósito de “Big Fish”, nos relata “el extraño recuerdo de la bayoneta que nunca existió”, esa historia aparentemente ficticia, que le contó su ya fallecido abuelo cuando era tan solo un niño.

También podemos encontrar la crónica de Kingo, que desde esta web pide perdón a su ya difunta madre por no haberle hecho caso… por no haber visionado antes “Luces de la Ciudad” del inimitable Charles Chaplin. Titulando a su crítica “Tenía razón”, afirma que esta era la película favorita de su madre y que él no la visionó hasta trece años después de su muerte. “Perdóname, bonita, el no haberte hecho caso hasta ahora: pero es un axioma de la naturaleza humana el no seguir los consejos que te dan los padres”.

El mismo Kingo en la crítica de “Cinema Paradiso”, nos relata como su pequeño mundo cambió cuando fue a ver este film al cine junto a una preciosa chiquilla de “inolvidable mirada cuajada de verde”. Esa muchacha luego se convertiría en la mujer de su vida.

En fin, que sirva todo esto como el humilde homenaje que hace un servidor a FilmAffinity y a todos esos entrañables “personajillos” que pululan por esta web. Porque, al fin y al cabo, las películas y las historias que nos cuentan, guardan relación con otro gran film del que somos protagonistas principales y que tiene a nuestros familiares, amigos y conocidos como improvisados coprotagonistas. También cuenta con un enigmático guionista…

Y en este film también hay buenos y malos, momentos de amor, de suspense o terror… incluso hay decorados, banda sonora o extras. Solo hay una diferencia; en la película de nuestras vidas, la historia es “caprichosa”, nunca avanza como dice en el guión. Porque ya lo dijo John Lennon una vez: “la vida es aquello que te va sucediendo mientras te empeñas en hacer otros planes…”.
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