sábado, 23 de enero de 2010

¡Atención: Muy importante leer!

Este asunto es de vital IMPORTACIA. Según un estudio que se ha hecho público esta semana, “las rubias son más agresivas”. Un grupo de investigadores de la Universidad de California y la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, analizaron a un total de 156 estudiantes, y llegaron a la conclusión de que las mujeres con este color de pelo (tanto de forma natural como teñidas) se sienten «con más derecho que otras mujeres», aunque lo sorprendente es comprobar «lo guerreras que son en comparación con el resto de chicas”. Ahí es nada.

El tema es de máxima SERIEDAD. Las autoridades recomiendan encarecidamente al lector que siga los siguientes pasos si no quiere que su vida peligre. Avisados están:


1- Si tiene en este momento a una rubia a menos de 100 metros de usted, no haga movimientos bruscos que puedan alertarla. Siga tranquilo/a delante del monitor y vigile detenidamente sus movimientos.

2- ¿Tiene usted una novia, esposa, hermana, madre o amiga con este color de pelo? Peligro. Tiene un gran problema. Debe ser consciente de ello. Nunca les de la espalda y esconda todos los productos que puedan ser utilizados por la malvada rubia para asesinarlo cruelmente (véase tijeras, navajas, cuchillos, peines… incluso cacerolas…)

3- Compruebe que ninguna de estas mujeres puedan acceder a su dormitorio mientras duerme. Numerosos estudios realizados por científicos muy informados han demostrado que el ya bautizado como “síndrome de la mujer rubia” se manifiesta en la mayoría de ocasiones a partir de las 10 de la noche. Durante el transcurso de esta patología usted puede ser victima de un brutal apuñalamiento mientras descansa placidamente.

4- Máxima precaución cuando salga de su domicilio. No olvide que mientras se dispone a cruzar tranquilamente un paso de peatones, puede ser embestido por algún automóvil conducido por una mujer de este color de pelo. Tenga también especial cuidado cuando camine por la acera; Nos han llegado informaciones de que algunas de estas féminas poseídas por el ya famoso síndrome, se agolpan en los balcones provistas de macetas gigantes con las que asesinar de “un mazetazo” a los inocentes viandantes.

5- Según el estudio, el síndrome afecta también a las teñidas. Así que si descubre que alguna mujer de su entorno cercano pretende teñirse de rubia, disuádala a la fuerza. Si no puede, llame a los cuerpos de seguridad del estado para informar del peligro. Recuerde: La vida de muchas personas está en juego.




jueves, 14 de enero de 2010

Mujeres y hombres y viceversa

He estado unos días en Murcia, de “investigación”. Sí, la historia es que estoy matriculado en la licenciatura de Periodismo en la Universidad de Murcia, pero como vivo a casi 200 kilómetros de distancia nunca había ido a clase.

Así que, como andaba muy perdido con la carrera, decidí hacer acto de presencia en la facultad. El domingo me instalé en el piso de dos solidarios amigos, en pleno centro de Murcia, y desde esta “base de operaciones” fui a clase el lunes y el martes.

La “movida” fue importante cuando a media mañana del lunes me presenté en el campus universitario donde estaba mi facultad. La verdad es que ni sabia donde estaba ésta, ni donde se situaba mi clase, ni que horarios tenia mi carrera, ni por supuesto conocía a mis profesores y compañeros de clase… así que mi “modus operandi” fue el siguiente: Interrogar a todo “ser vivo” que anduviera por la zona.

Tras dos horas de “paseo” dando vueltas perdido por el campus y los pasillos de la facultad, y después de haber preguntado a medio centenar de personas (lo que me permitió constatar lo amables que son los murcianos) conseguí el objetivo: Llegar puntual a clase de una asignatura de la que estaba matriculado. Una vez allí, lo primero que me llamó la atención fueron mis compañeros de clase, o mejor dicho “compañeras”: Más del 80 por cierto (sin exagerar) eran chicas… hasta el extremo de parecer aquello casi una clase de “Magisterio infantil” ó “Enfermería”.

Tres horas después volví a “mi base de operaciones”, y allí comí en compañía nuevamente de mis dos amigos. En plena comida, contando anécdotas de mi “mañana”, les conté lo de mis “compañeras” y así surgió uno de nuestros clásicos debates: ¿Hay carreras de hombres, y carreras de mujeres?… ¿existen diferencias cerebrales entre los dos sexos?… ó ¿todo se reduce una cuestión cultural?

En fin, lo cierto es que esta cuestión la he discutido cientos de veces con otras personas, incluso la he planteado en varias ocasiones en este mismo blog. Y la verdad es que seria absurdo negar que es un tema complejo, más ahora, con todo ese culto a “lo políticamente correcto” y con toda la discusión acerca de la igualdad de género.

En este momento de mi vida, mi opinión es la siguiente; Por supuesto, que hay muchas diferencias que son culturales, que están relacionadas con la educación diferenciada que se les da a unos y a otros. Llegados a este punto, seguro que se les viene a la cabeza lo de la habitación del niño pintada de azul y la de la niña de rosa, o eso de los coches para ellos, y las muñecas para ellas…

... Pero, en mi humilde opinión, lo innato creo que juega un papel importante. Porque las diferencias entre nosotros no se limitan solo a los órganos sexuales, o a nuestras distintas condiciones físicas… sino que pienso que hay más diferencias… y eso no nos hace mejores a unos ó a otros, sino simplemente diferentes. Que seamos distintos, no quiere decir que no tengamos que tener los mismos derechos. Lo uno no quita lo otro.

En este sentido, ayer cuando llegué a mi casa, me puse a buscar que decían al respecto los científicos. Y eso que yo con la ciencia soy un tanto escéptico, harto de estos supuestos eruditos que lo saben todo, que juegan a ser dioses.

Lo cierto es que Eduardo Punset, polifacético divulgador científico español, afirma que “El cerebro tiene sexo” y que “hay investigaciones que dan un paso más allá y encuentran un componente biológico, incluso genético, que hace que el cerebro tenga un sexo específico”.

Punset también dice que el consenso científico en torno a la diferencia entre mujeres y hombres “se inclina por una interacción entre la cultura y la biología: Sería absurdo negar el impacto cultural, pero tampoco debe olvidarse lo innato”.

Este divulgador va más allá incluso y afirma que ”los científicos han encontrado pruebas de que las diferencias están presentes desde el nacimiento del bebé”; Veinticuatro horas después del parto -cuando no ha habido tiempo para que impacte la cultura-, ya se han encontrado respuestas distintas a ciertos estímulos. Si se les colocaba en el campo de visión una cara humana y un móvil mecánico, la mayoría de los niños varones optaba por fijar la atención en el móvil, mientras que las niñas tendían a mirar la cara.

Para acabar dejo una imagen cómica acerca de los estereotipos clásicos “hombres vs mujeres”. En fin, el debate esta abierto; ¿Qué opinan ustedes? Espero sus comentarios.


sábado, 9 de enero de 2010

El pequeño grumete...

…Y el grumete se movía violentamente, jugaba con las sabanas mientras aguardaba que el Señor Morfeo le dominara. Pero parecía, que el duelo era desigual, que algo no estaba bien… y en la cabeza del joven se sucedían a gran velocidad miles de pensamientos.

Le daba vueltas a la conversación que había tenido con dos viejos amigos; Que mágicos eran los viejos tiempos; los días de vino caro, de maravillosos cuentos, grandes batallas, increíbles hazañas… aquellos en los que el agua sabía a vino, y el vino a elixir… y parecía que no era tan difícil multiplicar panes y peces…. y que los sueños llamaran a su puerta.

Era una de esas noches frías… en las que las farolas parecían no querer encenderse, en las que los viejos gatos intentaban resguardarse del frío como podían, en las que las sombras huían de sus dueños… mientras que las estrellas no se atrevían a salir…

El amanecer parecía mas lejano que nunca, porque el sol, rumoreaban los viejos del lugar; había huido muy lejos de allí… lo suficiente para que nadie lo encontrara, o eso decían. Era una situación curiosa; algo así como si un director de orquesta, asustado por lo mucho que desafinan sus músicos, hubiera echado a correr…

Y el joven aprendiz de marinero, enfrascado en sus dulces recuerdos, inquieto, nervioso… decidió levantarse. Fue a la "cocina" a beber un vaso de agua. Mientras mataba su sed, no podía dejar de pensar en su particular malecón de las horas perdidas y en encontrar la llave del baúl de los sueños oxidados.

Y eso a pesar de que algunos afirmaran que esa llave en realidad no existía; Decían que solo se trataba de un recuerdo vago de algo que nunca había sucedido, de alguna extraña especie de ilusión de esas que uno tiene cuando es muy niño.

La única luz que se divisaba en cielo, era la de los relámpagos… pero estos parecían ya viejos… como si no tuvieran la energía de antaño, y no fueran capaces de iluminar las caras de los pocos gatos que buscaban cobijo en esa oscura noche de invierno. Y tampoco tenían ya el suficiente brío para iluminar los castillos de cajas de cartón que levantaron un día sus dueños.

Malos tiempos para los buscadores de oro, para los humildes marineros… que no eran capaces de atisbar ningún faro, y ahora se preguntaban en silencio si quizás no hubiera sido mejor haber vuelto hace mucho tiempo al muelle desde donde zarparon… o ni tan siquiera haber empezado la travesía, y así, más cómodos, ver como eran otros los que naufragaban. Quizás el barco no era tan grande como pensaban cuando zarparon… más ahora, que todo parecía más grande, que los charcos se habían convertido en mares, y los mares se habían transformado en inmensos océanos….

Y el muchacho seguía allí, recordando los días de vinos y rosas, pensando en que todo era incertidumbre… nada estaba claro en esa extraña noche de tormenta en alta mar. Qué lejos quedaba ese puerto desde donde había partido… y a saber si encontraría algún día unos nobles marineros que le ayudasen a izar la vela…

En fin, era hora de volver a la cama. Y de soñar con preciosas princesas y extraordinarios magos inmortales. De imaginar como seria la resaca de los sueños. Quizás al día siguiente el sol brillara más alto que nunca en alta mar. Nunca se sabe que depara el mañana… Con esa esperanza se acostaba el grumete.
Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...