Como buen recién licenciado que soy, en mis cincos años de estudios en Alicante he asistido a unas cuantas “fiestecillas universitarias”. Muchas de estas (por no decir, la mayoría) arrancan con el polémico y maldecido “botellón”.A mí, en cambio, “el botellón”, entendiendo que genere malestar por el ruido y suciedad que provoca, me resulta hasta simpático. O por lo menos me parece mejor, que esa parte de la noche que se centra en una de esas tantas discotecas de música estrambótica en la que te tienes que dejar la voz para hablar con alguien a quien tienes a veinte centímetros…
Además, para mí, lo mejor de la noche son todos esos personajes sui generis (en realidad, los auténticos almas de la fiesta) que pululan por los distintos botellones y zonas de marcha universitaria… Y es por eso (y también como gran aficionado a la elaboración de listas de cosas sin importancia) qué, a modo de homenaje, voy a enumerar a todos estos personajes que hacen que la noche universitaria sea más entretenida. Veamos:
- “EL RELACIONES PÚBLICAS”: Un clásico de la noche, suele ser hombre, e ir vestido con camisa. Como si de un personaje de la farándula o de una estrella de rock se tratara, su noche se centra básicamente en saludar a diestro y siniestro a toda persona que pasa por allí.
- “EL COLEGA”: Este personaje suele ir siempre con un par de copas de más, y dedica su noche a saludar muy efusivamente a todos sus conocidos… pero lo hace de una forma un tanto peculiar; Chocando, abrazando y dando las mano con toda sus fuerzas a todo el que vea… de hecho, no es raro acabar con alguna lesión tras el paso de tan singular personaje…
- “EL CULTURETA”: ¿Cansado de los viejos temas de conversación de siempre? ¿Le parecen demasiado superficiales los “botellones”? Si la respuesta es afirmativa, solo tiene que encontrar a este entrañable personaje. Y es que “el cultureta”, es capaz, sin pestañear, de filosofear de temas tan diversos y variados como, por ejemplo; la verdadera belleza del trasero femenino, el final del quinto episodio de la “Guerra de las Galaxias” o la existencia de Dios.
“EL LADRÓN”: Siempre esta al acecho. Aprovecha cualquier descuido para hacerse con una botella de alcohol ajena. Si alguien le descubre, siempre negará los hechos aludiendo a su entredicha honradez.
“EL SANO”: Este personaje es abstemio por principios. Se trata de un autentico héroe de la noche, y su descripción suele coincidir con la de una persona tranquila y sosegada capaz de aguantar el hecho de verse involucrado en cualquier situación problemática provocada, normalmente, por sus amigos en estado de embriaguez.
“EL PISTOLERO”: Uno de los clásicos por antonomasia de estos “saraos”. El “pistolero” siempre esta allí dispuesto a camelarse a cualquier moza que merodee por la zona. Su comportamiento en la noche varía, y se podría decir que utiliza lo que se conoce en las facultades de periodismo como “la pirámide invertida”. Aplicado al mundo del “ligoteo”, significa, que estos tipos empiezan la noche disparando a aspirantes a top-model, para ir posteriormente, y a medida que pasan las horas, centrándose en chicas menos agraciadas físicamente…
“LAS MUJERES-KODAK”: En algunos casos parece que la cámara de fotos se haya integrado en el brazo de estas féminas para acabar formando una nueva extremidad. Básicamente, dedican la noche a hacer fotos a todo lo que se mueva, para después colgarlas en alguna red social de actualidad.
“LA GUAPA”: Merecería un reportaje aparte. Es complicada de ver, ya que siempre está rodeada de una amplia cantidad de hombres que le sirven de improvisado perímetro de seguridad. Lo cierto, es que para hablar con “la guapa” hay que pedir turno, al más puro estilo “carnicería de barrio” (esas que tienes que coger un ticket y hacer pacientemente la cola antes de ser atendido). Si uno deja pasar la hora punta, y se dispone a abordarla, corre el peligro de que la susodicha “guapa” pueda haber desaparecido del lugar, en una especie de variante urbana del conocido como “síndrome de Cenicienta”.
“EL POLEMICO/A”: Aprovecha la confusión de la noche y la desinhibición de las copas para crear polémica. Suele ponerse trascendental y recrimina a sus victimas por alguna frase o acción que hayan hecho o dicho en el pasado. Dentro de este tipo, hay una variante más violenta, que se centra principalmente en la intimidación física.
“EL FUMETA”: Clásico de entre los clásicos, suele estar de “buen rollo” y conversar de forma tranquila y apacible con quien se le acerca. En muchas ocasiones, “el fumeta” se coloca en una posición estratégica que le permita sentarse o moverse con facilidad.


