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viernes, 6 de noviembre de 2009

Esquivando a Doña Pereza...

Doña Pereza me la ha vuelto a jugar. Durante 14 días me ha impedido escribir, en el transcurso de dos largas semanas se ha apoderado de mi… menos mal que he logrado huir de ella… que la he conseguido engañar por enésima vez, un rato al menos… y aquí estoy de vuelta, hasta que ella me vuelva a encontrar… hasta que imponga nuevamente su cruel ley, y vuelva a caer en sus sucias garras.

Más de 300 horas de abstinencia bloguera, gastadas principalmente en interminables y noctámbulas sesiones cinéfilas. Y es que además de recordar mis días de vinos y rosas en Alicante, he tenido el placer de compartir estas dos semanas con gente como Kirk Douglas, Gregory Peck, Marilyn Monroe, Dustin Hoffman, Clark Gable o John Wayne. En fin, buena compañía…

Y siendo más prosaico, y como continuación de la entrada anterior, voy a seguir charlataneando sobre la violencia en los medios, la televisión y todo ese circo. Porque si de algo tengo tiempo, es de ver en la televisión “las Noticias”, esos mal llamados telediarios… así que, a estas alturas, ya me sé de memoria como un mafioso le vuela la cabeza a un napolitano en plena calle, o también me conozco al dedillo el relato del psiquiatra “tajao” que descuartiza a una joven enfermera…

Pero, visto lo visto… ¿de verdad hace falta que sepamos todo esto?... Que conozcamos con mil y un detalles todas estas historias, con repeticiones a cámara lenta “de la jugada”, con explicitas descripciones cuanto más truculentas mejor… Como si el asunto fuera demostrar quien es capaz de regodease más en nuestros instintos más básicos, en lo peor de nuestra condición humana…

Lo cierto es que poco queda ya de los añejos “informativos”, que ahora se han reconvertido en verdaderos carruseles centrados en tragedias y masacres… en los que el “Don Vito” de turno, la reencarnación sofisticada de “Jack el destripador” o el “Hannibal Lecter televisivo”, comparten protagonismo con ídolos futbolísticos o con alguna sucedánea de supermodelo.

Pero aquí, a diferencia de las películas, no conocemos a sus alter-egos… no nos presentan a ningún abogado como el Atticus Finch de “Matar a un ruiseñor”, ni a alguien como el “Coronel Dax” de “Senderos de Gloria”, ni tan siquiera a un vecino como el George Baley de “Qué bello es vivir”.

Y con esto quiero decir, que los héroes de película, de película son… pero que el mundo esta lleno de heroes anónimos, que probablemente no salven el mundo en cada acción, pero que quizás... luchan, sudan, lloran, se sacrifican, o miran las estrellas… todo por cumplir un sueño, o por lograr que sus hijos tengan un futuro mejor que el de ellos…

Hace 2.000 años para ver muerte y sangre había que ir al coliseo. Ahora no hace falta salir de casa, tranquilamente, mientras comemos en nuestro salón, a la vez que degustamos un buen pollo frito o unos sabrosos macarrones… podemos disfrutar de una buena sesión de desgracias, penurias, masacres y matanzas ajenas. Y todo esto servido por alguna periodista talentosa y de buen ver. Que más se puede pedir.

En fin, quizás la respuesta está en que el ser humano, como buen amante de lo ajeno, necesita ver la tragedia del “vecino” para darse cuenta de que su propia existencia, al fin y al cabo, no es tan desgraciada.

jueves, 22 de octubre de 2009

Acerca de "Saw VI", la "carroña televisiva", y un jurado "fumeta"

Semana tranquila esta que llevo. La estoy aprovechando para ponerme al día con mi recién estrenada segunda carrera, reengancharme al “chapurreo” de guitarra (no se me ocurre mejor manera de calificar mi relación con este instrumento…), volver, tras un breve paréntesis, al deporte y a las popularmente conocidas “agujetas”… así como para hacer acto de presencia en la escuela oficial de idiomas, con el eterno propósito de subsanar de una vez por todas mi eterna asignatura pendiente: El idioma de Shakespeare.

En fin, escribo esta entrada mientras consulto las ediciones digitales de los principales diarios españoles, y allí encuentro una noticia bastante sorprendente: “Saw VI solo se podrá ver en cines porno” titula “El país”, mientras cientos de comentarios se suceden al respecto: Los mensajes de los que apoyan la medida, los que hablan de censura, las personas que creen que se trata de una nueva maniobra del Ministerio de Cultura para eliminar competencia al cine español…

Lo cierto, es que esta calificación X, reservada en España a films de contenido pornográfico o que hagan explicita apología a la violencia, no permitirá (si el Ministerio de Cultura se mantiene “en sus trece”) que “Saw 6” sea exhibida en cines “normales”. Su distribución se verá limitada a cines X, muy escasos en España, y centrados principalmente en la exhibición de películas del tipo de “Arma rectal”, por poner un solo ejemplo. En este sentido, la distribuidora del film ¡ojo al dato! Disney, ya ha afirmado que si no se cambia la calificación, retirará el film de las pantallas españolas.

Queda claro que la saga “Saw”, en opinión del que escribe un mero subproducto intrascendente de muy cuestionable calidad cinematográfica, siempre se ha caracterizado por sus altas dosis de truculencia y violencia gratuita. Pero, a decir verdad, y a día de hoy, no comprendo lo que ha podido ver el Ministerio de Cultura Español de especial en esta nueva entrega, para cambiar la calificación (la clásica de “no recomendado para menores de 18 años”) que recibieron en España las cinco películas anteriores de la saga. Máxime, cuando en Estados Unidos, bastante más restrictivos en esto de la calificación por edades, ha sido marcada como "R", es decir, los menores tendrán que ir acompañados de un adulto si quieren poder acceder a la sala.

Ademas, en lo que va de año se han estrenado en los cines españoles, sin problemas, películas como “Anticristo” del gafapastoso Lars Von Trier, con brutales escenas como una mutilación de clítoris en primer plano, o “Mentiras y gordas”, verdadera deformación de la realidad social española, que presenta a los jóvenes de este país como auténticos maniacos sexuales enganchados a todo tipo de estupefacientes. Para más inri, nos encontramos con que la máxima responsable del actual Ministerio de Cultura, alias “la Sin-descargas”, en el colmo del esperpento, fue una de las guionistas de este último film.

Y, tampoco cabe olvidar donde pasa todo esto; España, un país en el que los niños y niñas comen y cenan a la vez que “disfrutan”, por llamarlo del alguna manera, de auténticos carruseles “monotematizados” en desgracias, masacres y matanzas… sucedáneos de lo que algún día fueron serios telediarios.

Estos mismo críos que tienen que aguantar las delirantes conversiones entre Jorge Javier Vázquez (flamante “Premio Ondas” al mejor presentador) y Karmele Marchante acerca de vibradores y demás artilugios erótico-festivos. Todo esto, como no podía ser de otra manera, en pleno horario de protección infantil, a las 5 de la tarde. Sin comentarios.

Y mientras sucede esto, millones de menores “en edad del pavo” siguen culebrones adolescentes tan grotescos y denigrantes como “Física o Química”, para colmo de males, también ganadora del susodicho “Premio Ondas”, esta vez a la mejor serie. Llegados a este punto, me gustaría saber de una vez que fuman los señores que otorgan este tipo de premios…

Visto lo visto, quizás sea este el momento oportuno para hacer un profundo examen de conciencia, y plantearnos de verdad que tipo de medios de comunicación y sociedad queremos. Así que ya que el Ministerio de Cultura se preocupa ahora por los contenidos a los que todos estamos expuestos, que se dedique a visionar algunos contenidos televisivos y cinematográficos destinados al gran público, en vez de “meter sus narices” en inofensivos subproductos comerciales.

Al fin y al cabo, quienes si que son censurables de verdad…y hasta dignos, sin duda, de ser quemados ¡ellos si! por la vieja inquisición, son toda esa banda de buitres carroñeros conocidos popularmente como “periodistas del corazón”… Ellos, y el jurado “fumeta” de los “Ondas”, esos señores que han premiado a Jorge Javier Vázquez y a la grotesca serie “Física o Química”…

domingo, 18 de octubre de 2009

"La vida puede ser maravillosa"

He vuelto a las “andadas”. Sí, son las tres de la mañana y aquí estoy, con los ojos bien abiertos, en mi casa… y sin saber bien que hacer. Hoy he visto dos films… bastante dispares, eso sí: Por un lado, un clásico del cine, del maestro Billy Wilder, la magnifica “El apartamento” ¡que gran película!, y por otro, un icono del cine más palomitero y comercial, y sin ningún temor a equivocarme, una de las mayores “americanadas” que se hayan visto en la gran pantalla: “Top Gun”. Esa en la que Tom Cruise es un temerario piloto del ejercito del aire americano, que de paso enamora a su guapa “profe”.

Y después de esta doble sesión cinéfila, he saciado mi necesidad innata de polémica con media hora de debate de “La noria”, el ultra-sensacionalista programa de Telecinco conducido por Jordi González. Posteriormente, he apagado el televisor, he raptado a mi dulce guitarra, y me he dedicado a “chapurrear” música durante un buen rato.

Una vez hecho todo esto, me encuentro sin ganas de dormir, con la única compañía de la música del cantautor madrileño Quique González, y con la fascinante misión de dar muerte a las numerosas moscas que revolotean inquietas por mi habitación. Así que, sinceramente, no he encontrado nada mejor que hacer que compartir unas líneas con todos ustedes, queridos lectores de este humilde blog.

Decía, en la primera línea, lo de “las andadas”; Me refería a mi extenso currículum noctámbulo. Verán, en mis cinco años de estudios en Alicante fueron pocos los días en los que “visité” mi cama antes de las 5 de la mañana. Al contrario, me “vampiricé” gracias a distintos factores: La suerte de tener, en muchas ocasiones, un horario de clases generoso con los insomnes, y la compañía de otros “vampiros”, compañeros noctámbulos empedernidos, de esos con los que compartir entre cervezas, videos de Youtube, música variada, y un buen puñado de conversaciones costumbristas… unos cuantos amaneceres alicantinos.

Pero todo esto cambió con mi vuelta a casa, en la que hice un “reajuste” de horarios y empecé a tener el ritmo de vida que se le presupone a todo “buen hijo de Dios”. Al fin y al cabo, como siempre me repite mi madre “el mundo esta hecho para vivir de día y soñar de noche”.

Desgraciadamente, a estas alturas he vuelto a caer… la noche otra vez me ha ganado, me ha hecho un “jaque” en esta partida que juego contra ella, y como buen soñador que soy, vuelvo a soñar bajo el sol otoñal de estos días.

Es curiosa esta vida, y su imprevisibilidad. Uno se acuesta un martes cualquiera intentando vencer el insomnio y la desesperación que le domina por momentos, sin saber que hacer con su vida, pensando que está viendo pasar su juventud sin hacer nada que merezca unas líneas de este blog… y cuando parece que todo esta perdido, cuando uno se ve a si mismo como un miedoso y mediocre grumete que no tira hacia delante dándose ya por ahogado… pasa algo que no estaba en el guión de película: A la mañana siguiente le despierta el áspero sonido de un teléfono… y en esas le dicen que ha sido admitido en la carrera que siempre quiso estudiar, pero que por una cosas u otras, nunca pudo.

Y de la noche a la mañana todo cambia. Y a este servidor solo le queda proclamar a los cuatro vientos: ¡Bendita sea la imprevisibilidad del día a día! El levantarse una mañana cualquiera y no saber que le reserva ese, a veces caballero, a veces rufián, llamado Destino.

Después de todo, aquí estoy, reestrenando mi estatus de estudiante, tan solo 77 días después de haberme convertido en Licenciado. He inaugurando mi nueva condición de estudiante de Periodismo, voy a dedicar los últimos párrafos de esta entrada a hablar de Andrés Montes, locutor y periodista deportivo fallecido recientemente, que simplemente, no se parecía a nadie.

Lo cierto, es que Montes no dejaba indiferente a nadie. Por un lado, estaban sus defensores que admiraban su particular manera de narrar los partidos de baloncesto y fútbol, su peculiar estilo, los motes que dedicaba a los jugadores, etc. Por otro, sus detractores, aquellos, muchas veces puristas, que preferían una narración más clásica, rutinaria y austera.

Yo siempre fui del primer bando, de los que se divertía con sus comentarios, con sus apodos, con sus referencias a la cultura pop (era un gran cinéfilo y amante de la música). Siempre admiré a un tipo bajito y calvo, que con su sorprendente vitalidad, tenia la increíble habilidad de convertir un Togo- Corea del Sur de primera fase de un Mundial de Fútbol, en un partido vibrante y entretenido… y no me importaba lo más mínimo si se confundía con los nombres, o si no hablaba del planteamiento táctico de Togo… ¿Acaso alguno de ustedes sabría decirme el nombre de tres jugadores de la selección Togoleña?

En fin, a este servidor, la cama ya le susurra para que vaya a darle calor. Y en esta estrellada noche de sábado; mientras cientos de basureros patrullan la calle en busca de desechos, al unísono de las cientos de parejas unidas por don Alcohol que se besan a traición en algunos de esos templos de luz y trueno… y mientras la televisión no hace más que reproducir anuncios de televenta… el que aquí escribe solo tiene fuerzas para batirse en retirada hasta que la inspiración vuelva a visitarle. Y lo hace, como no podía ser de otra manera (y como lo hizo un amigo, lector de este blog, en un comentario de mi anterior entrada), entonando un último grito de guerra en homenaje al héroe caído; Pues no se olviden amigos que “la vida puede ser maravillosa”.

viernes, 16 de octubre de 2009

"Pepe el brujo", Buzz Lightyear, y los galácticos

Aquí estoy. Nuevamente escribiendo, delante de mi viejo ordenador, en mi habitación de siempre, llena de pósters de “El señor de los Anillos”, de películas en formato DVD, y de un buen puñado de polvorientas enciclopedias. Y lo hago en mi gastado teclado, junto a una montaña de escombros (que se compone de todo tipo de artilugios, véase papeles, fundas de plásticos, manuales de instrucciones, bolsas de dulces, etc.) que se sitúan en la mesa donde esta la pantalla de mi ya muy exprimido ordenador de mesa.

Y estoy sentado sobre la misma silla desde la que he escrito todos los artículos de este blog. Otra vez de vuelta, tras unos días de turismo intensivo en Ámsterdam. Lo cierto, es que me disponía a escribir sobre mis peripecias en la ciudad de las libertades, pero no estoy lo suficientemente inspirado para redactar sobre ello. Esto de escribir es un tanto curioso; mi semana en Ámsterdam ha saciado de manera momentánea mi irrefrenable deseo compulsivo de experiencias… pero, a pesar de esto, no me siento ahora mismo capacitado para convertir todas esas peripecias, en palabras con las que, cada persona que se pase por este pequeño rincón, se pueda hacer una idea de cómo ha sido el viaje. Prometo, eso sí, que más pronto que tarde encontraran en este blog un completo “informe de guerra” sobre todas mis “aventuras” en Ámsterdam.

Así que mientras aguardo el momento de inspiración, les voy a hablar de algo de los que es imposible escapar: El futbol. Y lo hago inspirado por la última “noticia” (si se la puede llamar así) de la que se hacen eco los telediarios de las cadenas nacionales de este país: Un tal, “Pepe el brujo” está realizando vudú al futbolista Cristiano Ronaldo.

Lo cierto, es que con el tal Cristiano, a mi me pasa como con el típico vecino del barrio que a uno no le cae bien del todo, pero que por desgracia, se lo encuentra “hasta en la sopa”. Me explico; Da igual que el que aquí escribe vaya a un bar a tomarse una cerveza con los amigos, que esté en una boda, que lea la portada de un periódico en el aeropuerto, o que vea un programa de entretenimiento en un canal desconocido de TDT… que el “galáctico”, por obra y gracia de Dios aparece… como si el “todopoderoso” hubiera decidido cederle su propia habilidad de ser omnipresente.

Y como si fuera el primer extraterrestre que hubiera llegado a la tierra procedente de otro sistema solar, como si se tratara del autentico descubridor del nuevo mundo, o de un joven gladiador reconvertido ahora en flamante César… el país y el mundo entero tienen que conocer todo acerca del nuevo Mesías: Las tiendas a las que va a comprar, su talla de calzoncillos, sus amoríos, la casa en la que vive, que come, sus muecas… y en esta vorágine de información, los “mass-media” no dudan en presentarnos, como si de la nueva estrella invitada al show interplanetario se tratara, hasta al tipo que supuestamente le hace vudú… En fin, delirante…

Yo, la verdad, ya me resigno, y como fiel forzoso ¡que remedio! de esa religión llamada futbol, callo y asiento ante estos héroes interplanetarios. De hecho, el otro día, me preguntaba un amigo si a mi me gustaba el deporte del balompié. La verdad, es que, sinceramente, a estas alturas, es una cuestión que ya ni me planteo. Total, nos tiene que agradar sí o sí… porque, al fin y al cabo, pasamos más tiempo en nuestras vidas viendo partidos de futbol, escuchando conversaciones sobre ello, o enterándonos (muchas veces por obligación) de la actualidad de este deporte… que por ejemplo, comiendo o duchándonos. Así que para que me voy a plantear semejante cuestión… ¿acaso me planteo, de verdad, si me gusta ducharme? No, lo hago y punto…

Y la verdad es que tengo que decir, que puesto a “sufrir” (es un decir), a verle el careto al galáctico de turno, prefiero hacerlo siguiendo las noticias deportivas que presenta la guapa Sara Carbonero. Con esos esplendidos ojos verdes que tiene, se me hace un poco más llevadero seguir las andanzas del tal Cristiano Ronaldo… el susodicho ser galáctico que cada día me recuerda más a un personaje de “Toy Story”, esa saga de animación de Pixar: Se trata de Buzz Lightyear, ese simpático juguete de acción que en la primera película se creía ¡ahí es nada!, un héroe interplanetario destinado a salvar el mundo…

Pero bueno, que importa todo esto, si al fin y al cabo, el mundo seguirá girando gracias a que un buen puñado de hombres galácticos venidos del más allá, corren en pantalones cortos detrás de ése Dios llamado balón. Porque, al fin y al cabo, el mundo es redondo… a imagen y semejanza del Dios al que adora…

lunes, 10 de agosto de 2009

Callejeros, Rajoy, y la bruja de Blair

Me comentaba hace dos semanas una amiga, que hará cosa de unos días, cuando su hermano revisaba los viejos apuntes de la carrera (se licenció en Comunicación audiovisual hace unos años…), le llamó la atención una de sus viejas “ideas novedosas”: Un programa de televisión, de temática social, en el que los reporteros plasmaran la realidad “cámara al hombro”.

Ironías de la vida, quién le iba a decir a ese ahora ya teintañero, que años más tarde, la parrilla televisiva nacional estaría copada de decenas de programas de estilo pseudo-documental grabados “cámara al hombro”.

Es verdad que la industria del cine lleva años explotando, con desigual fortuna, este recurso; tanto en películas con formato de “falso documental” (allí están “El proyecto de la bruja de Blair”, “Rec”, o “Cloverfield”), como en films de narración más “convencional”, como recurso para agilizar la narración o acercar al espectador a la acción.

Pero lo cierto es que tras la aparición en Telemadrid de “Mi cámara y yo”, y la popularización de “Callejeros” (En Cuatro), hemos asistido a un autentico “boom” de este formato televisivo en España.

Y si los pioneros (en territorio nacional) trataban principalmente la mal llamada “temática social”, con asuntos relacionados con la marginalidad, las drogas y la prostitución... los “herederos” han diversificado su temática:

Desde “Callejeros viajeros” de Cuatro, en la que los reporteros recorren las principales ciudades del mundo (y también, de paso, nos muestran la amplia gama de prostitutas “autóctonas” de cada país), a “Vidas Anónimas” de la Sexta, pasando por “Comando actualidad” de la Primera o “Arena Mix” de Antena 3.

Este último programa traslada este exitoso formato al mundo de la fiesta, haciendo especial hincapié en todo tipo de elementos sensacionalistas. A saber; Cocainómanos, enfermos sexuales, abuelos alcohólicos, mujeres de moral distraída, y todo tipo de personajes “sui-géneris” que se puedan encontrar a altas horas de la noche…

Tal es el furor que ha causado en España este de tipo de programas, que los responsables de comunicación del Partido Popular, ni cortos ni perezosos, han decidido convertir a Mariano Rajoy en improvisada estrella de uno de estos programas: En el video- blog “Rajoy en acción”, el líder del PP tiene su propia versión de “callejeros”, que se centra, en esta ocasión, en las aventuras y desventuras de su día a día como jefe de la oposición.

sábado, 11 de julio de 2009

Bin Laden y el instituto Zurbarán

El malote que en el fondo es sensible, la pija guay, la hippy que ayuda a todo el mundo, el gay, el inmigrante, el marginado, la facilona, la guapa, la amiga de la guapa, el guaperas, el otro guaperas, el guaperas menos guaperas, el guaperas macarra…

Con el estreno de “Un golpe de suerte” en Telecinco, vuelven a la televisión (si alguna vez se han ido) toda una “colección” de esperpénticos personajes que conforman, sin duda, uno de los mayores clásicos de las parrillas televisivas: Las series para adolescentes.

En este sentido, es admirable la capacidad que tienen los personajes de estas series para afrontar todo tipo de sucesos: Compaginan los estudios y el gimnasio (como es fácilmente deducible), con situaciones límite al más puro estilo James Bond, además de con medio millón de historias de amor, desamor y sexo…

Especialmente destacable es esto último. En lo referido al sexo, en estas series todo vale, no se salva nadie: Con compañeros, amigos, hermanos, padres de los amigos, profesores, señoras de la limpieza, personas que pasaban por allí en ese momento, o si hace falta los abuelos de los amigos…

El que aquí escribe, se plantea que harán los guionistas cuando todos los personajes ya se hayan liado entre sí… aunque en este punto, probablemente se solucionará el problema a base de embarazos… con los cuales alargar la vida de la gallina de los huevos de oro otros tres años más…

Es importante señalar, que el nivel de sofisticación de esta series aumenta cada año. De las inocentes tramas de amoríos adolescentes de las pioneras, se ha pasado a auténticos culebrones que no dudan en mezclar sexo, drogas y más sexo… con extorsiones, chantajes, y homicidios…

A este respecto, cabe preguntarse que será lo próximo que nos tengan reservados los guionistas: ¿Un ataque terrorista? ¿La mafia siciliana extorsionando a los adolescentes? ¿Bin Laden nuevo director del instituto? O quizás sean sectas… o la aparición del espíritu de Michael Jackson para darle un toque sobrenatural al asunto…Viendo el panorama, nada es descartable…

En fin, la verdad es que ejemplos de este autentico subgénero televisivo no nos faltan a lo largo de las últimos dos décadas. De ficción nacional me vienen, en este momento, unos cuantos nombres a la mente: “Compañeros”, “Al salir de clase”, “Nada es para siempre”, “SMS” o las actuales “Un golpe de suerte” y “Física o química”.

Esta última serie se centra en la vida en los institutos españoles… O mejor dicho, la vida en los institutos según los guionistas españoles… A este respecto, y haciéndome eco de la crítica de Favio Rossini en el portal Filmaffinity, es interesante repasar algunos de las “cosas que no pueden faltar en una serie de instituto”:


1- El profesor nunca terminara una clase sin decir "Gorka, puedes quedarte un minuto, que quiero hablar contigo".
2- En la clase como mucho serán 15 alumnos, que el overbooking educativo no queda bien en pantalla.
3- En cada clase habrá un macarra con sus dos secuaces, la hippie activista, la chica guarrilla, el chico sensible al que acusan de homosexual y el inmigrante. Cubrir todos los cliches hará que la serie pueda ser alargada infinitamente.
4- Entre los profesores siempre habrá un estirado que en el fondo tiene buen corazón, un profesor cachas de gimnasia, una profesora que esta buenísima y un profesor progre. Normalmente, el profe progre y el director/a suelen ser familia (opcional)
5- Todos los hijos de los trabajadores del colegio, desde el bedel al director, estudian en el instituto y muy probablemente, irán a la misma clase.
6- El horario de los profesores no es de 8 horas, sino que los alumnos los tienen a su disposición las 24 horas del día. Por supuesto todos saben donde viven y no duraran en ir a visitarles de madrugada, ya que sus problemas no pueden esperar al día siguiente.
7- El instituto tendrá alumnos muy ricos y muy pobres. El pobre que trabaja en la cafetería después de clase y el rico que celebra orgías en su chalet de La Moraleja cuando sus papis se van de casa.
8- Cada profesor tiene un tinglado con algún alumno todas las semanas, que pondrá a prueba su capacidad para la docencia.
9- Es posible que una alumna tenga un coma etílico, sea violada, drogada y maltratada por sus padres todo en el mismo mes.
10- Los actores que encarnan a los alumnos deberán tener un mínimo de 10 años más de la edad de su personaje. En el caso de que un personaje quiera ser estirado para temporadas posteriores, se le hará repetir curso constantemente sin problema alguno.
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