domingo, 19 de septiembre de 2010

Sucesos paranormales (Vol I): La muy extraña visita de Bruce Willis a Jávea...

Revisando viejos escritos, me he encontrado con un documento que podría ser perfectamente el guión de uno de los programas de "Cuarto milenio"; Se trata de algo que escribí allá por febrero de este año. Lo curioso es que el escrito, por unas razones u otras, al final no vió la luz, y ahora, más de seis meses después, lo rescato a modo de "delicatessen".

Me gustaría aclarar primero (antes de que alguno de los muchos enamorados de Javea decida empuñar una metralleta para asesinarme), que el texto es ante todo una extrema exageración de un lugar idílico de gran belleza en el que he habitado muchos años y en los que he pasado muy buenos momentos junto a mi familia y amigos; Entiéndase por tanto mi relato, como un escrito de marcado carácter satírico, de un lugar maravilloso en el que reside gran parte de mi familia cercana, y en el que habitan (deslumbradas por su belleza) personas de todo el mundo:

Llevo más de un mes sin escribir, sin dar señales de vida. Sin ser un Blogger “practicante”. Y de nuevo me reencuentro ante la pantalla del ordenador totalmente en blanco. Y otra vez tengo la complicada misión de convertir las ideas que vagan en mi mente en simples palabras que guarden cierta coherencia…

Ha sido un mes de muchas horas de trenes. ¿Recuerdan que les dije que estudiaba Periodismo en la Universidad de Murcia? Estas semanas he estado de exámenes y además he decidido acudir a clase para “zambullirme de lleno” en el ambiente universitario.


Me ha ido bien. Además de muchas horas de transporte público, alguna que otra tediosa clase, y más de un “madrugón”… he conocido a un buen puñado de gente muy agradable y simpática, he dado muchos paseos por el centro de Murcia, y he combinado las cervezas con monólogos diversos sobre anécdotas costumbristas…


Muchas horas de transporte público sí; Resulta que desde que salgo de Murcia hasta que llego por fin a Jávea, el pueblo donde reside mi familia, pasan, nada más y nada menos que ¡cinco horas!. Así que la verdad es que durante todas esas horas de tren y autobús, da tiempo para meditar sobre muchas trascendentes cuestiones. Y en pleno ejercicio de introspección, uno descubre muchas cosas… como por ejemplo, percatarse de la gran cantidad de elementos “paranormales” que se dan en ese extraño y genuino pueblo llamado Jávea.


Una localidad digna, sin ninguna duda, de aparecer en “Cuarto milenio”… en el que se pueden experimentar (especialmente en invierno) multitud de situaciones extremadamente surrealistas. Pasemos rápidamente, a comentar, al más puro estilo Iker Jiménez, los extraños fenómenos que se dan en esta enigmática localidad (llegados a este punto, ponga el lector una voz misteriosa mientras reproduce en el ordenador la BSO de "El Sexto Sentido"):


- Tardar cinco horas en recorrer 180 kilómetros. ¡Ojo al dato! Con transporte público se tarda menos en ir de Barcelona o Madrid a Murcia … que en recorrer en tren o autobús, los escasos 180 kilómetros que separan Jávea de la capital Murciana. Algunos expertos en ciencias ocultas consultados por “la bombilla perdida” declararon no poder llegar a ninguna conclusión firme sobre este tema, aunque mostraron sus dudas de que Javea realmente existiera, señalando que podría tratarse de una ilusión óptica, o incluso de una “nueva dimensión”.


- Ir a comprar el pan a un supermercado, y que ninguno de los allí presentes sepan hablar ni una sola palabra de Castellano o Valenciano (los dos idiomas oficiales...). Lo curioso es que son supermercados o negocios que abrieron hace más de 10 años… aunque es de suponer que la intensa vida urbana de la metrópolis Javiense (nótese la ironía) no deja tiempo libre para que los trabajadores extranjeros (normalmente ingleses) de estos sitios aprendan los idiomas locales…


- Pasear durante una hora en invierno y no cruzarse con nadie en la calle. Si alguna vez tiene la oportunidad de visitar esta singular localidad haga la prueba: Salga, por ejemplo, un martes cualquiera, de febrero por decir un mes, a las 9 de la noche por decir una hora… le prometo que experimentara sensaciones fuertes, del estilo, por ejemplo… de plantearse muy seriamente si ha ocurrido alguna catástrofe nuclear y usted es el único superviviente en la faz de la tierra, o llegar a pensar que puede haber fallecido y que se encuentra en una especie de “más allá” versión solitaria.


- Dar otro paseo (entiéndase también en invierno) y no ver a nadie menor de 75 años por la calle. Si usted esta instalado en una de esas extrañas crisis existenciales en las que piensa que el tren de la vida se le esta pasando y que se está haciendo irreversiblemente mayor, venga a Jávea… se sentirá joven… Y es que esta localidad probablemente sea la que concentra la mayor cantidad de bastones y dentaduras postizas por metro cuadrado de toda Europa…


- Coger el coche y no tardar menos de una hora en llegar a “algún sitio”. ¿Cansado de su experiencia en la “metrópolis Javiense”? ¿Desea volver a la civilización? Pues ármese de paciencia… porque Jávea pasa por ser, muy probablemente, una de las localidades peor comunicadas de España (y de la Europa civilizada si me apuran…); La autopista de peaje más cercana “pasa” a 20 kilómetros, el tren aún esta más lejos, el aeropuerto más próximo se encuentra a más 100 kilómetros… y de la autovia ya ni les hablo…

A la vista de todos estos elementos, estoy convencido de que Jávea es un lugar muy cinematográfico. No sería de extrañar que si algún “pez gordo” de Hollywood descubriera esta remota localidad… decidiera rodar una película de suspense sobre este enigmático pueblo tan alejado del mundo exterior; Podría tratarse, por ejemplo, de la segunda parte de “El bosque” de Shyamalan… o la continuación de la recién estrenada “Shutter Island” del maestro Scorsese… o quizás el “remake” del mítico film de Kubrick “El resplandor”…

Desde luego  Jávea es un un auténtico "remanso de paz", un lugar ideal para descansar y desconectar de los agobios de la ciudad, al menos en invierno... Pero... ¿Tanta tranquilidad invernal no es sospechosa?... ¿Espíritus? ¿Una especie de purgatorio español?... o iendo mas allá, nunca mejor dicho... ¿No les resulta sospechosa la visita de Bruce Willis ("casualmente" protagonista de "El Sexto Sentido") a Jávea?...

Puede sonar a locura... pero a tenor de los hechos... ¿Y sí la dificultad de comunicar por tren o carretera Jávea con el resto del país fuera debido a sucesos paranormales?... Porque...  ¿En el más allá habrá supermercados? ¿Hablarán español? ¿Habrá mujeres? ¿Habrá llegado ya McDonalds allí?... En fin, demasiadas preguntas trascendentes para estas hora de la noche...

miércoles, 4 de agosto de 2010

... y pasaron 133 largas noches...

... Y 133 noches después la bombilla perdida volvió a hablar. He dicho noches, porque ya sabrán los viejos seguidores de este blog, que esta bombilla, de ser animal, seria murciélago… ya que las noches se las pasa en vela, fascinada por la romántica idea de soñar despierta mientras el resto del mundo lo hace dormido.

Pero lo cierto, es que aunque lleve 133 días sin publicar una entrada en el blog, eso no quiere decir que no haya escrito en todos estos meses. Muy al contrario, mis libretas están llenas de escritos que nunca verán la luz… y no lo harán por la simple razón de que hablan de sentimientos más o menos profundos; Son textos que no me atrevería a publicar nunca, porque me ruborizaría la sola idea de que alguien los leyera… y es que todos, en mayor o menor medida, tenemos nuestro “jardín secreto”… nuestra particular versión del edén, en la que conviven (a veces no tan pacíficamente) nuestros propios dragones, ogros y princesas.

Supongo que al fin y al cabo, es como la vida misma; Decimos muchas cosas… y callamos otras muchas. Para muestra un botón: Resulta curioso y ciertamente sorprendente, pensar que la cantidad de tonterías que somos capaces de decir (es un hecho totalmente probado que todos los mortales decimos tonterías), es solamente proporcional a la cantidad de cosas importantes que nos callamos por muy diversos motivos: A veces por no herir, otras por simple timidez, por inseguridad, por pensar que no es lo adecuado, por miedo a ofender, por no parecer prepotentes… tantas razones como palabras no pronunciadas…

Palabras que podrían, para bien o para mal, cambiar nuestras vidas… y que allí están, guardadas en lo más profundo de nuestros cajones… a veces reclamando a gritos salir, en otras ocasiones escondiéndose tímidas y recelosas en lo más profundo, aguardando quizás ser descubiertas por algún cazador… o esperando compungidas su momento de gloria, temerosas de agonizar lentamente en su lecho de muerte, victimas de su aciago destino.

Y por el contrario ¡extraña paradoja de la vida! cuantas palabras, llenas de nada, pronunciamos cada día… palabras ignorantes de si mismas… disparadas a quemarropa, sin miramientos… como quien lo hace con una escopeta de feria, o como ese aprendiz de cazador que descarga con furia su escopeta apuntando a ninguna parte… asustado, quizás, ante el peso de su fusil…

En fin, siempre me pasa… 400 palabras atrás, me disponía a hablar de un par de cosas que creía o consideraba interesantes, y he acabado disertando sobre otras que no guardan ninguna relación… como la vida misma… Lo que no decimos y tendríamos que decir… y lo que decimos, y no tendríamos que haber dicho.

Quizá la reflexión más acertada se la oí hace unos años a un compañero de primer año de residencia en Alicante; “Hablar, tendría que ser como conducir” me decía una noche de primavera… a lo que yo le replicaba “¿Cómo?”. Él, lo tenia muy claro: “Si, me refiero a que tendría que haber algo así como una especie de examen de carnet de conducir… si apruebas, puedes hablar… si el silencio es más interesante, pues nada, a callar... Ya verías, el mundo sería mejor” me decía muy convencido.

Me temo, viejo compañero, que si eso se llevara a buen puerto algún día, éste sería un mundo de mudos… un universo en el que la única voz que se escucharía sería la del silencio; Esa que a veces puede ser tan maravillosa… y otras, tan terrible. Me voy en busca de su compañía, a ver que me susurra esta noche. Buenas noches amig@s.

lunes, 22 de marzo de 2010

"Esa cosa..."

Hace justo año, por estas mismas fechas, preparaba una despedida. Sí, después de casi cinco años de vida universitaria en Alicante, abandonaba el barco… para dirigirme hacia nuevas tierras aún por explorar…

Lo cierto es que quería irme a lo grande. Porque no miento si digo que llevaba años reflexionando acerca de cómo sería mi despedida, mis últimos días de convivencia con tanta gente con la que había compartido tantas cosas…

Así, que saqué del banco los pocos ahorros que aún tenia, y con ese dinero me dispuse a adquirir un buen “kit de fiesta”. Y fui al supermercado y compré unos cuantos cientos de latas de cerveza, más de una decena de botellas de ron y whisky, y muchas cajas de galletas y patatas (no daba el presupuesto para más). Lo complicado fue cargar todo esto. De hecho, me hicieron falta tres visitas en coche al carrefour más cercano, para poder transportar toda esta ingente cantidad de productos “festivos”.

Llené mi habitación con todo lo que había comprado, e invité a todos mis compañeros de residencia. Fue una semana exigente, incluso “dura”… porque los que hayan tenido alguna experiencia de este tipo, ya sabrán que estar de manera continuada durante ocho días de fiesta, es más complejo de lo que parece (una vez acabado todo, recuerdo haber permanecido una semana en mi cama…).

Pero valió la pena. Porque ahora recuerdo con agrado esas conversaciones en torno a la vieja mesa sacada de la basura que poseía, desayunando (aún sin dormir) "cerveza Carrefour"… además caliente, porque la diminuta nevera que compartía con mi compañero se había quedado pequeña ante el frenético ritmo de rotación de latas de cervezas que registraba.

También recuerdo como en esos días, la alfombra que tenia en mi habitación cambió de color, debido a la gran cantidad de vertidos de bebidas alcohólicas que se habían producido sobre ella. Y me acuerdo de cómo tuvimos que esconder mi guitarra, para que ningún amigo “en estado de máxima euforia” la destrozara.

Y rememoro ese último día en el que 60 personas se metieron en mi habitación (y alrededores…), y como cuando entré a mi cuarto de baño esa misma noche, me encontré a más gente fumando tranquilamente en mi ducha…

Pero por encima de todo, guardo recuerdos de buenas conversaciones con tanta gente… diálogos totalmente intrascendentes sobre la vida, las mujeres, la fiesta, el paso del tiempo, la política… coloquios que se alargaban horas y horas… que no conocían de días y noches… sino que se prolongaban más allá del amanecer… hasta finalmente fundirse con los cantos de los pájaros que anunciaban un nuevo día…

Cuento todo esto, porque esa semana final de marzo de 2009, fue inolvidable para mí. Y en este sentido, no deja de parecerme sorprendente una certeza: Si uno mira atrás en su vida, descubrirá que los mejores momentos no fueron aquellos supuestamente trascendentales, esas “grandes victorias”… sino que en realidad, los verdaderos “días de vinos y rosas”, de heroicas hazañas, fueron aquellos pequeños “instantes de sinceridad” compartidos con gente querida.

No muy lejos, en realidad, de aquello que oí en una ocasión, de boca de un personaje de una película argentina: “A veces pienso que las charlas sin importancia, en los lugares sin importancia fueron los momentos mas importantes de mi vida”

Son esos mismos pocos minutos, que de tanto en tanto se suceden en nuestras vidas…esos mismos instantes en los que los protagonistas de la “película” intentan, intentamos… coger con las manos “esa cosa” que revolotea por el ambiente, y que los “teóricos de la vida” llaman felicidad.

… Y los escasos afortunados que la “han visto”, asombrados… a los pocos segundos ya solo piensan en atraparla la próxima vez que se les aparezca delante….No obstante, todo es en vano, porque parece que “esa cosa” no conoce de jaulas, ni sabe de dueños ni de cazadores…

Para finalizar con mi disertación sobre “esa cosa…”, les dejo con una vieja leyenda árabe que leí hace tiempo, y que hoy me apetece compartir con ustedes:



- En el principio de los tiempos, se reunieron varios demonios para hacer una travesura. Uno de ellos dijo: "Debemos quitarles algo a los hombres, pero, ¿qué les quitamos?".

Después de mucho pensar uno dijo: "¡Ya sé!, vamos a quitarles la felicidad, pero el problema va a ser dónde esconderla para que no la puedan encontrar".

Propuso el primero: "Vamos a esconderla en la cima del monte más alto del mundo", a lo que inmediatamente repuso otro: "no, recuerda que tienen fuerza, alguna vez alguien puede subir y encontrarla, y si la encuentra uno, ya todos sabrán donde está".

Luego propuso otro: "Entonces vamos a esconderla en el fondo del mar", y otro contestó: "No, recuerda que tienen curiosidad, alguna vez alguien construirá algún aparato para poder bajar y entonces la encontrará".

Uno más dijo: "Escondámosla en un planeta lejano a la Tierra". Y le dijeron: "No, recuerda que tienen inteligencia, y un día alguien va construir una nave en la que pueda viajar a otros planetas y va a descubrir, y entonces todos tendrán felicidad".

El último de ellos era un demonio que había permanecido en silencio escuchando atentamente cada una de las propuestas de los demás.

Analizó cada una de ellas y entonces dijo: "Creo saber dónde ponerla para que realmente nunca la encuentren".

Todos voltearon asombrados y preguntaron al mismo tiempo: "¿Dónde?". El demonio respondió: "La esconderemos dentro de ellos mismos, estarán tan ocupados buscándola fuera, que nunca la encontrarán".

Todos estuvieron de acuerdo y desde entonces ha sido así: el hombre se pasa la vida buscando la felicidad sin saber que la trae consigo.

miércoles, 10 de marzo de 2010

Sobre personas y canciones...

¿Se han dado cuenta que he cambiado el diseño del blog? Pues sí, queridos amigos y amigas… este no es aleatorio. La cuestión es que estoy en plena época de exámenes… el próximo lunes tengo uno… y es justo en esta época tan especial, cuando se suceden en la vida del “sufrido estudiante”, extraños fenómenos paranormales al más puro estilo “cuarto milenio”…

La obligación de tener que estudiar diariamente produce una especie de mutación, o de desarrollo de poderes sobrenaturales a lo superhéroe de Marvel, con extraños resultados… como que el estudiante sienta la necesidad de ordenar su cuarto, de hacer deporte de manera compulsiva, o incluso de llamar a un amigo del que hace cinco años que no sabe nada…

Todo, con el fin de buscar una vulgar excusa para no tener que estudiar, para engañarse a si mismo y no sentir remordimientos. Porque frente a sus hojas de apuntes uno descubre muchas verdades de la vida: Se da cuenta que ordenar la habitación no esta mal del todo, que dormir es una actividad infravalorada, que ir al gimnasio no es tan aburrido, que mirar al infinito es un pasatiempo entretenido… todo con tal de no hincar codos…

Total, que aquí estoy, con los apuntes en la mesa… y yo a una distancia prudencial, frente a la pantalla del ordenador… asumiendo que esta vez parece que me va “pillar el toro”, pero bueno… que quieren que les diga; a estas horas estoy ya muy harto de leer e intentar (importante matiz) memorizar una sucesión interminable de listas de características del dichoso periodismo especializado.

Así que me voy a dejar de cuentos chinos y de teóricos del periodismo… para divagar un poco y compartir con ustedes alguna que otra delirante reflexión. Mes y medio después, vuelvo a la carga, regreso otra vez al estatus de “Blogger practicante”.

Y voy a relatar una de las extrañas ideas que se me han ocurrido, hace un rato, mientras trataba de estudiar para el examen del lunes. Meditando, he reflexionado acerca de la importancia que tienen las personas que conocemos en nuestra vida. Porque sí, es obvio que hay algunos seres que cambian nuestra vida (para bien y para mal), pero lo curioso del tema es que incluso personas que no han afectado demasiado nuestra vida, dejan su huella en nuestra memoria. Al igual que las canciones. Reflexionando más sobre el tema, he llegado a la conclusión de que las personas son como las canciones. Puede sonar bastante descabellado, pero la verdad es que tienen sus puntos en común. Me explico:

- Hay canciones que las escuchas por primera vez y ya te gustan… hay personas que las ves por primera vez y enseguida te das cuenta que si no las conoces te estás perdiendo algo importante…

- Hay otras que las escuchas por primera vez y no te interesan, pero con el tiempo te acaban agradando muchísimo… con las personas pasa lo mismo, algunas no te “caen en gracia” al principio, pero luego se acaban convirtiendo en necesarias…

- También pasa lo contrario; acordes que te gustaron la primera vez… pero que te acaban por cansar pronto…

- Al igual que pasa con las canciones... nos aprendemos las melodías de la mayoría de personas que pasan por nuestra vida, pero, en verdad, de muy pocas sabemos las letras... conocemos de ellas lo justo para poder tararearlas, para poder tratarlas…

- Algunas son baladas, las hay clásicas, también de rock… otras dan directamente dolor de cabeza…

- Te alegran el día, te ponen triste, eufórico, melancólico…

- Algunas melodías son tan hermosas, que escuchar sus versos se convierte en toda una hazaña… y viceversa…

- Todas tienen su estribillo, sus temas de conversación… las hay que tiene un punteo de guitarra o algún acorde difícil de tocar…

- Las canciones y las personas “vuelven a nosotros”; Nos las encontramos mientras vamos al trabajo, caminamos en la calle, o subimos al bus...

- Tanto a las canciones como a las personas no les dedicamos el tiempo suficiente; Las escuchamos, casi siempre, a la vez que hacemos otras cosas… lo que nos impide comprender la verdad de sus letras y versos…


En fin, aquí acaba mi disertación sobre las canciones y las personas. Me voy con la "música" a otra parte. Sean felices. Muy buenas noches.

sábado, 23 de enero de 2010

¡Atención: Muy importante leer!

Este asunto es de vital IMPORTACIA. Según un estudio que se ha hecho público esta semana, “las rubias son más agresivas”. Un grupo de investigadores de la Universidad de California y la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos, analizaron a un total de 156 estudiantes, y llegaron a la conclusión de que las mujeres con este color de pelo (tanto de forma natural como teñidas) se sienten «con más derecho que otras mujeres», aunque lo sorprendente es comprobar «lo guerreras que son en comparación con el resto de chicas”. Ahí es nada.

El tema es de máxima SERIEDAD. Las autoridades recomiendan encarecidamente al lector que siga los siguientes pasos si no quiere que su vida peligre. Avisados están:


1- Si tiene en este momento a una rubia a menos de 100 metros de usted, no haga movimientos bruscos que puedan alertarla. Siga tranquilo/a delante del monitor y vigile detenidamente sus movimientos.

2- ¿Tiene usted una novia, esposa, hermana, madre o amiga con este color de pelo? Peligro. Tiene un gran problema. Debe ser consciente de ello. Nunca les de la espalda y esconda todos los productos que puedan ser utilizados por la malvada rubia para asesinarlo cruelmente (véase tijeras, navajas, cuchillos, peines… incluso cacerolas…)

3- Compruebe que ninguna de estas mujeres puedan acceder a su dormitorio mientras duerme. Numerosos estudios realizados por científicos muy informados han demostrado que el ya bautizado como “síndrome de la mujer rubia” se manifiesta en la mayoría de ocasiones a partir de las 10 de la noche. Durante el transcurso de esta patología usted puede ser victima de un brutal apuñalamiento mientras descansa placidamente.

4- Máxima precaución cuando salga de su domicilio. No olvide que mientras se dispone a cruzar tranquilamente un paso de peatones, puede ser embestido por algún automóvil conducido por una mujer de este color de pelo. Tenga también especial cuidado cuando camine por la acera; Nos han llegado informaciones de que algunas de estas féminas poseídas por el ya famoso síndrome, se agolpan en los balcones provistas de macetas gigantes con las que asesinar de “un mazetazo” a los inocentes viandantes.

5- Según el estudio, el síndrome afecta también a las teñidas. Así que si descubre que alguna mujer de su entorno cercano pretende teñirse de rubia, disuádala a la fuerza. Si no puede, llame a los cuerpos de seguridad del estado para informar del peligro. Recuerde: La vida de muchas personas está en juego.




jueves, 14 de enero de 2010

Mujeres y hombres y viceversa

He estado unos días en Murcia, de “investigación”. Sí, la historia es que estoy matriculado en la licenciatura de Periodismo en la Universidad de Murcia, pero como vivo a casi 200 kilómetros de distancia nunca había ido a clase.

Así que, como andaba muy perdido con la carrera, decidí hacer acto de presencia en la facultad. El domingo me instalé en el piso de dos solidarios amigos, en pleno centro de Murcia, y desde esta “base de operaciones” fui a clase el lunes y el martes.

La “movida” fue importante cuando a media mañana del lunes me presenté en el campus universitario donde estaba mi facultad. La verdad es que ni sabia donde estaba ésta, ni donde se situaba mi clase, ni que horarios tenia mi carrera, ni por supuesto conocía a mis profesores y compañeros de clase… así que mi “modus operandi” fue el siguiente: Interrogar a todo “ser vivo” que anduviera por la zona.

Tras dos horas de “paseo” dando vueltas perdido por el campus y los pasillos de la facultad, y después de haber preguntado a medio centenar de personas (lo que me permitió constatar lo amables que son los murcianos) conseguí el objetivo: Llegar puntual a clase de una asignatura de la que estaba matriculado. Una vez allí, lo primero que me llamó la atención fueron mis compañeros de clase, o mejor dicho “compañeras”: Más del 80 por cierto (sin exagerar) eran chicas… hasta el extremo de parecer aquello casi una clase de “Magisterio infantil” ó “Enfermería”.

Tres horas después volví a “mi base de operaciones”, y allí comí en compañía nuevamente de mis dos amigos. En plena comida, contando anécdotas de mi “mañana”, les conté lo de mis “compañeras” y así surgió uno de nuestros clásicos debates: ¿Hay carreras de hombres, y carreras de mujeres?… ¿existen diferencias cerebrales entre los dos sexos?… ó ¿todo se reduce una cuestión cultural?

En fin, lo cierto es que esta cuestión la he discutido cientos de veces con otras personas, incluso la he planteado en varias ocasiones en este mismo blog. Y la verdad es que seria absurdo negar que es un tema complejo, más ahora, con todo ese culto a “lo políticamente correcto” y con toda la discusión acerca de la igualdad de género.

En este momento de mi vida, mi opinión es la siguiente; Por supuesto, que hay muchas diferencias que son culturales, que están relacionadas con la educación diferenciada que se les da a unos y a otros. Llegados a este punto, seguro que se les viene a la cabeza lo de la habitación del niño pintada de azul y la de la niña de rosa, o eso de los coches para ellos, y las muñecas para ellas…

... Pero, en mi humilde opinión, lo innato creo que juega un papel importante. Porque las diferencias entre nosotros no se limitan solo a los órganos sexuales, o a nuestras distintas condiciones físicas… sino que pienso que hay más diferencias… y eso no nos hace mejores a unos ó a otros, sino simplemente diferentes. Que seamos distintos, no quiere decir que no tengamos que tener los mismos derechos. Lo uno no quita lo otro.

En este sentido, ayer cuando llegué a mi casa, me puse a buscar que decían al respecto los científicos. Y eso que yo con la ciencia soy un tanto escéptico, harto de estos supuestos eruditos que lo saben todo, que juegan a ser dioses.

Lo cierto es que Eduardo Punset, polifacético divulgador científico español, afirma que “El cerebro tiene sexo” y que “hay investigaciones que dan un paso más allá y encuentran un componente biológico, incluso genético, que hace que el cerebro tenga un sexo específico”.

Punset también dice que el consenso científico en torno a la diferencia entre mujeres y hombres “se inclina por una interacción entre la cultura y la biología: Sería absurdo negar el impacto cultural, pero tampoco debe olvidarse lo innato”.

Este divulgador va más allá incluso y afirma que ”los científicos han encontrado pruebas de que las diferencias están presentes desde el nacimiento del bebé”; Veinticuatro horas después del parto -cuando no ha habido tiempo para que impacte la cultura-, ya se han encontrado respuestas distintas a ciertos estímulos. Si se les colocaba en el campo de visión una cara humana y un móvil mecánico, la mayoría de los niños varones optaba por fijar la atención en el móvil, mientras que las niñas tendían a mirar la cara.

Para acabar dejo una imagen cómica acerca de los estereotipos clásicos “hombres vs mujeres”. En fin, el debate esta abierto; ¿Qué opinan ustedes? Espero sus comentarios.


sábado, 9 de enero de 2010

El pequeño grumete...

…Y el grumete se movía violentamente, jugaba con las sabanas mientras aguardaba que el Señor Morfeo le dominara. Pero parecía, que el duelo era desigual, que algo no estaba bien… y en la cabeza del joven se sucedían a gran velocidad miles de pensamientos.

Le daba vueltas a la conversación que había tenido con dos viejos amigos; Que mágicos eran los viejos tiempos; los días de vino caro, de maravillosos cuentos, grandes batallas, increíbles hazañas… aquellos en los que el agua sabía a vino, y el vino a elixir… y parecía que no era tan difícil multiplicar panes y peces…. y que los sueños llamaran a su puerta.

Era una de esas noches frías… en las que las farolas parecían no querer encenderse, en las que los viejos gatos intentaban resguardarse del frío como podían, en las que las sombras huían de sus dueños… mientras que las estrellas no se atrevían a salir…

El amanecer parecía mas lejano que nunca, porque el sol, rumoreaban los viejos del lugar; había huido muy lejos de allí… lo suficiente para que nadie lo encontrara, o eso decían. Era una situación curiosa; algo así como si un director de orquesta, asustado por lo mucho que desafinan sus músicos, hubiera echado a correr…

Y el joven aprendiz de marinero, enfrascado en sus dulces recuerdos, inquieto, nervioso… decidió levantarse. Fue a la "cocina" a beber un vaso de agua. Mientras mataba su sed, no podía dejar de pensar en su particular malecón de las horas perdidas y en encontrar la llave del baúl de los sueños oxidados.

Y eso a pesar de que algunos afirmaran que esa llave en realidad no existía; Decían que solo se trataba de un recuerdo vago de algo que nunca había sucedido, de alguna extraña especie de ilusión de esas que uno tiene cuando es muy niño.

La única luz que se divisaba en cielo, era la de los relámpagos… pero estos parecían ya viejos… como si no tuvieran la energía de antaño, y no fueran capaces de iluminar las caras de los pocos gatos que buscaban cobijo en esa oscura noche de invierno. Y tampoco tenían ya el suficiente brío para iluminar los castillos de cajas de cartón que levantaron un día sus dueños.

Malos tiempos para los buscadores de oro, para los humildes marineros… que no eran capaces de atisbar ningún faro, y ahora se preguntaban en silencio si quizás no hubiera sido mejor haber vuelto hace mucho tiempo al muelle desde donde zarparon… o ni tan siquiera haber empezado la travesía, y así, más cómodos, ver como eran otros los que naufragaban. Quizás el barco no era tan grande como pensaban cuando zarparon… más ahora, que todo parecía más grande, que los charcos se habían convertido en mares, y los mares se habían transformado en inmensos océanos….

Y el muchacho seguía allí, recordando los días de vinos y rosas, pensando en que todo era incertidumbre… nada estaba claro en esa extraña noche de tormenta en alta mar. Qué lejos quedaba ese puerto desde donde había partido… y a saber si encontraría algún día unos nobles marineros que le ayudasen a izar la vela…

En fin, era hora de volver a la cama. Y de soñar con preciosas princesas y extraordinarios magos inmortales. De imaginar como seria la resaca de los sueños. Quizás al día siguiente el sol brillara más alto que nunca en alta mar. Nunca se sabe que depara el mañana… Con esa esperanza se acostaba el grumete.

martes, 29 de diciembre de 2009

Las increíbles aventuras de la bombilla que aprendió a escribir...

Hoy es uno de esos días en los que ante la proximidad del fin de año, uno hace balance de cómo le fue. Es entonces cuando el viejo peregrino hace memoria de los senderos caminados, de los pueblos que ha visitado, de los hostales donde ha reposado.

Y las emociones se funden, los recuerdos le visitan, y las ilusiones y esperanzas tocan a su puerta. Pero el peregrino, por encima de todo, se pregunta que le deparará el camino en este año que entra; si visitará verdes bosques, hermosos pueblos, preciosos riachuelos, o por el contrario… solo le esperará un interminable desierto, días de truenos y tormentas, y muchas noches de mal dormir.

El año 2009 ha sido el año en que Obama fue presidente de los Estados Unidos, en el que España literalmente se paró, en que el rey del Pop murió. Y también, para mí, fue el año en el que una pequeña e insignificante bombilla se perdió, y vivió las más increíbles aventuras, y aprendió a escribir… y esta misma bombilla de la que les hablo, me ha comentado en secreto que espera poder seguir charlataneando en este año nuevo que nace… y que la sigan leyendo.

Confía en poder seguir hablando de lo nuevo y de lo viejo, de lugares comunes, de noches en las se hizo el milagro y salió el sol. Porque dice que aunque parezca muchas veces que la escalera que colocamos para llegar a las estrellas se va a caer sobre nosotros… ó aunque nos sintamos como una de esas viejas guitarras que siempre suenan desafinadas como tratando de llamar la atención...buscando un buen músico que la sepa tocar, al fin y al cabo, y a pesar de todo… es muy alentador poder seguir navegando por la vida un año más; y así poder compartir experiencias y barco con tantas bombillas.

En el 2010 sospecho que la bombilla perdida seguirá soñando de noche y durmiendo de día, conversando con el reloj para tratar de convencerle de que deje de correr, mirando el techo de su habitación intentando adivinar a que tipo de extraña fiesta la invitaron cuando la trajeron a este mundo, maldiciendo lo que pudo ser y no fue… lo que tendría que ser y no es.

Y la bombilla perdida seguirá escribiendo, porque… “ya que aprendió...”, y hablará de todas esas cosas. Y también de muchos personajes; Del estudiante que no amaba las mañanas, del zapatero que quiso calzar a Cenicienta y nunca la encontró, del niño que se olvidó de jugar, del hombre que atracó a la vida, de la estrella que se cansó de brillar, del vagabundo que conoció a Helena de Troya, y de otros tantos… que aún están por aparecer… que aún están por llegar…

En definitiva, esa bombilla esta contenta. Y solo piensa en que algún día, dentro de muchos y mucho años, cuando tenga descendencia… les dirá aquello de “mirar hijos, esto es lo que escribí cuando era joven” y “esta era la entrada en la que hablaba de vosotros”; la historia de cómo una pequeña bombilla hizo un blog, la entrada que quería ser verso pero se tuvo que conformar con ser prosa, la entrada que Felicitaba el año 2010 a todas las bombillas que iluminaban su mundo…

Yo solo se la he robado para compartirla con ustedes antes de tiempo, para que la puedan leer en la soledad de sus casas, en el silencio de sus pantallas de ordenador. Prométanme que no se lo contaran. No me lo perdonaría nunca.

Solo queda añadir pues; ¡Feliz 2010, queridas bombillas!

viernes, 25 de diciembre de 2009

“Conversaciones de humo y cervezas” (Vol. 2: Especial Navidad)

- Es distinto… ¡no lo ves! Tenemos diferentes roles. Por un lado estamos nosotros; Somos cazadores. Salimos con nuestra escopeta, apuntamos y disparamos. Como John Wayne, como Clint Eastwood… esa es nuestra esencia. Por otro, están ellas: Se arreglan, se pitan, revolotean… y se toman un malibú con piña… aguardando a que el macho Alfa de turno les dispare. Esa es la diferencia: Nosotros salimos a cazar, ellas a pescar. Nos es lo mismo. Son dos conceptos opuestos.

- Bueno, muy interesante...pero… ¿Tú crees que hay vida después de la muerte?

- ¿Pero a ti que te pasa?... Te cuento mi fabulosa teoría acerca del cortejo macho- hembra, y me vienes con estas. Joder, como te ha sentado la Nochebuena… que pasa… que tu suegra te ha vuelto a regalar un pijama, como todos los años por cierto…

- ¡No me hables de mi suegra! Además… yo solo quería proponer un debate interesante, subnormal.

- Ya. Y ahora encima, si paso de tu historia me vendrás con que soy un tipo superficial porque solo hablo de tías y de borracheras…

- Tranquilízate. Vamos a ver… tus historias son interesantes. Pero ayer mientras estaba en la cama me dije: "Que más dará todo. Si algún día nos moriremos, y seremos pasto de los gusanos y todo lo que quedara de nosotros serán unos simples huesos". Tío, ese es nuestro futuro…

- La verdad es que tu concepto del “espíritu navideño” es un tanto curioso: Hoy me vienes con que “nada es importante”. Te veo positivo. Suicidémonos pues, es una buena manera de celebrar la navidad. Total, que más dará, si todos nos desintegraremos tarde o temprano…

- A ver, yo solo planteo el tema. Pero yo que sé… igual hay algo más. Piensa en esto; Todas las civilizaciones que han existido, incluso muchas sin estar en contacto entre sí, han creído o se han planteado si había algo… si pudiera existir algo así como el alma, la vida después de la muerte, y todas esas cosas…

- Te veo profundo hoy… vaya, como te ha sentado la cenita con las gambas y la suegra…

- ¡Y dale con la suegra! Yo solo reflexiono… porque ahora con todo el rollo de la ciencia… nos lo dan “todo hecho”: que si el Bing Bang, que si venimos del mono, que si el universo es infinito…y nosotros tan tranquilos… como si la idea de infinito fuera tan normal. Pues vale, mi coche es rojo y el universo es infinito. Y tan normal.

- ¿A dónde quieres llegar?

- A que yo creo que tanto la idea de infinito, como la de que hay vida después de la muerte… son igual de difíciles de comprender, de imaginar, de razonar… igual de disparatadas…

- Madre mía ¿tu que has fumado hoy?

- Sabes que hace meses que no fumo de eso. Solo digo que veo más razonable, por ejemplo, la idea de que nuestro cuerpo sea solo un recipiente, o que nos reencarnemos o algo así… a que el universo sea infinito. Lo del cielo no lo veo tan claro…porque imagínate…menudo caos de cielo con tanta alma; Sería peor que la rebajas de “El Corte Inglés”, que el centro de Madrid en plena hora punta… no se, tendrían que haber semáforos… y hasta policía que regulara el trafico... y además… imagínate que te tocara el alma de tu suegra alado… ¡morirte para esto! Para estar condenado a vivir junto a ella toda la eternidad…

- En conclusión… ¿Qué vas a hacer con tu vida mientras esperas que la muerte te llegue?

- Pues he pensado en atracar a alguien próximamente.

- ¡Pero que dices! Tu estas pirao…

- No, lo digo totalmente es serio; Pero no lo haría por el dinero… sino por la experiencia…

- ¿Pero tu te estas oyendo?

- En serio, creo que puede ser una experiencia interesante. ¿No te interesa saber como se siente un atracador mientras roba a su inocente victima? Piénsalo. Es una oportunidad de estar en el otro lado. Es una idea que me parece fascinante.

- Pretendes decirme que atracar, por ejemplo, a una inocente chiquilla que se dispone a ir a la universidad… y que lleva en el bolsillo los 20 euros con los que va a pasar todo una semana… es una experiencia necesaria y fascinante. ¿Y como la vas a atracar? Vestido con tu polo de marca y tus zapatillas de 100 euros…

- Verás, yo creo que si la hipotética victima supiera porqué lo hago, me comprendería; Se daría cuenta de que está contribuyendo a enriquecer culturalmente a otra persona, porque las experiencias son “cultura”. Además… ¿no se sube la gente a una montaña rusa para vivir una experiencia? Pues esto es lo mismo…

- Menudo concepto cultural tienes. Entonces, para ti, atracar a alguien es como leer un libro… ¿no?

- Hombre, es distinto… yo solo digo que “cultura” es un concepto amplio: No solo engloba leer libros, ver películas, ir al teatro…también es conocer gente, vivir experiencia nuevas; como, por ejemplo, atracar a alguien… y si tan mal te parece… luego, después… puedes devolverle las cosas…

- Bueno tío, me tengo que ir, que me llama mi novia. Y a ver si dejas de divagar tanto. ¡Ah!… y ¡Feliz Navidad!... que hoy es 25 de diciembre…

- Es verdad, vaya cabeza la mía… ¡Feliz Navidad!

jueves, 24 de diciembre de 2009

"Cine y mafia: Crónica de una historia de amor"

Hace dos días volví a visionar la notable película “Uno de los nuestros”, dirigida por Martin Scorsese. La verdad es que es increíble la cantidad de buenos films que se han hecho sobre la mafia. A bote pronto me vienen a la mente unos cuantos: Sin ir más lejos la película que he citado anteriormente o también “Casino” del mismo director, la saga “El Padrino” de Coppola, “Scarface” o “Los intocables de Elliot Ness” ambas de Brian de Palma, “Muerte entre las flores” de Joel Coen, “Camino a la Perdición” de Sam Mendes, “Promesas del este” de Cronenberg, "American Gangster" de Ridley Scott…

Y es que en el séptimo arte hemos visto mil historias acerca de la mafia italo-americana, irlandesa, rusa… Y la verdad es que resulta sorprendente comprobar como un mundo tan feo y tenebroso en la vida real, se convierte en fascinante en su paso a la gran pantalla.

Después de ver la película de Scorsesse me puse a investigar en la red sobre la historia real narrada en el film y también acerca de distintas historia del “hampa”; Y buscando en Internet, he encontrado un par de documentos interesantes:

- Por un lado, el decálogo de "principios" (difícilmente creo que lo cumpla algún mafioso) que encontró hace un par de años la policía en el escondite de Salvatore Lo Piccolo, unos de los “Padrinos” más poderosos de la Cosa Nostra.


1- Prohibido prestar dinero directamente a un amigo. Si es necesario hay que hacerlo a través de una tercera persona
2- No desearás a la mujer del prójimo.
3- Prohibida cualquier tipo de relación con la policía.
4- El verdadero hombre de honor no se dejará ver por bares y círculos sociales.
5- Estar disponible en cualquier momento, incluso si tu mujer está a punto de parir.
6- Hay que ser siempre puntual y respetar todas las citas
7- Respeto a la esposa
8- Decir la verdad siempre ante cualquier situación.
9- Se puede matar, extorsionar y traficar; pero nunca robar el dinero de otras personas o de otras familias.
10- Queda prohibida la pertenencia a la familia a aquellos hombres que tengan parientes cercanos en los cuerpos de seguridad del estado, a aquellos que hayan traicionado a su mujer y a los que no tengan buen comportamiento ni valores morales.


- Por otro, un video en el que el protagonista real de “Uno de los nuestros”, Henry Hill, narra algunas “anécdotas” de su vida.

Related Posts Plugin for WordPress, Blogger...